Es difícil decir lo que quiero decir
es penoso negar lo que quiero negar

mejor no lo digo
mejor no lo niego.

Mario Benedetti. "EL PUSILÁNIME",
de "El olvido está lleno de memoria".

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martes, 30 de septiembre de 2014

Amapola no escribe

Amapola no escribe porque la llevan estresada sus dos trabajos. Estáis leyendo a toda una responsable de Marketing de nivel PYME, y  a una profesora cagada de miedo de ESO. (Nuevo blog, más específico este, para todo aquel que quiera seguir mis clases...A veces publicaré vídeos chulos: www.epvjuliamena.blogspot.com)

Yo antes escribía, a veces hasta vivía...
Ahora me conformo con respirar y seguir acumulando trabajo, trabajo y más trabajo. No me lo toméis a mal porque ya no os comento, a veces ni puedo leeros. Vendrán tiempos mejores...

Sobreviviremos.

lunes, 16 de agosto de 2010

Historias del no quererse

Quién escondió bajo el colchón, dime, mi piel agradecida.
De quién es la culpa de que hoy sea leche agria que me llena el pecho,
pulmón negro que ventila humo, cuando ventila.
Quién escondió tras el telón, dime, el traje que debía vestir este traje deslucido,
el color que debía empolvar esta cara avejentada,
el eco de esta garganta hueca, que dejó de ser garganta al dejar de respirar.

A quién he de culpar de esta asepsia, de este desencanto, de este odio acumulado.
Dime, quién me pagará este rencor en racimo que enrraiza en carne trémula y la vuelve fango.

Y dónde escondió, que no la encuentro, mi yo más viva.

sábado, 6 de junio de 2009

Bolonia

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Que paren Bolonia!!!!!!!!!!!!!!
De noche no me deja dormir....

domingo, 8 de marzo de 2009

Matar libélulas

En noches como ésta no hay más placer que buscar libélulas entre las telarañas y arrancarles la minúscula bombilla con puro deleite, rellenar con sadismo los cojines descosidos de una vida aburrida donde siempre está todo en el sitio equivocado, en el momento equivocado.
Siempre te pillo con la mirada vuelta hacia atrás y el corazón ninguneante. Siempre tropiezo en la misma hormona, en la misma carencia, en el mismo frío, en el mismo obviarnos las pupilas, y la apatía ambiente baja el surround al mínimo para apenas hacerse notar.
Querer ser la lolita para tenerte atado, la esposa que espera en casa, la amiga que nunca te falla, tu cofre de los secretos, la dueña de mis nubes, la directora de mi propia orquesta, y no resignarme a ser el segundo clarinete que espera nuevo y enfundado a que se parta la pierna, o la muñeca, o la carcajada, el clarinete que ahora está apunto de tocar.
Querer ser el fuego que te abrasa y la lluvia que te empape, la saliva que te vista y la última palabra que escuches, el rumor que te apacigüe y la palabra que te encienda, el hombro en que te apoyes, la lámpara tenue de tu noche, la guitarra entre tus manos dependientes, la última cara en que pienses y la primera a la que ames de verdad.
Quiero ser más que la sombra que adorna el contraluz, más que el matamoscas de uso eventual. Mucho, mucho más que quien siempre se equivoca, que quien siempre se confunde, la dueña de la posibilidad de hacer de esta vida algo similar a la vida de otra.
Rendirme antes de lucharte porque tengo cada carne ya cansada de haber corrido veinte vidas. Llorarte por los dedos entre cuartos y panchitos, sabiendo que se me muere media boca al decir que quizá contigo todo hubiera sido de un matiz distinto. Terminar un cuaderno de bitácora que a día de hoy ya no tiene sentido, y correr las cortinas de un golpe seco para tapar tu luz.
Seguir exigiéndole a la vida que algún día sea yo la descubierta, la X del mapa del tesoro encontrado en un diván lleno de polvo donde huele a humedad envejecida. Y a pompas fúnebres. A caso no sea mucho pedir que sigas cada paso y cuentes cada nota, que por una vez seas tú quien llame a mi puerta, justo en el hueco de la huella perenne donde siempre han estado mis pies. Y hagas din don.


Supongo que es mucho pedir.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Veteeee!!!!!!!!!!

Qué ganas tengo ya de marcharme de esta calle que me tiene harta, llena de farolas como tú, que ni para dar luz sirven.

Estoy cansada de llevarte a ti y a las que son como tú a remolque, sólo porque estás muy ocupada pintándote la cara y no te deja tiempo para ponerte a pensar en cuál es tu verdadero problema. Te quedas mejor resguardada en tu victimismo estúpido y tu falta de criterio. Me tienes ya cansada de tus lágrimas de cocodrilo y tus cambios de humor, y tu necesidad continua de atención.

Bastantes problemas tengo ya yo como para solucionar los tuyos, estoy harta de que lejos de intentar aliviarme de vez en cuando me cargues con tus traumas de forma sistemática, y ni te des cuenta de que para mí supone un esfuerzo, un plus que ya se me está agotando.

Porque una cosa es que te quiera y quiera ayudarte, y otra que estar contigo suponga hacerte el camino para que no te duela mientras pasas.

Pues lo siento, lo siento pero hace tiempo ya que tus lágrimas no me conmueven, y la culpa la has tenido tú.

Así que vete, por favor.

Vete tú también...

lunes, 27 de octubre de 2008

Puntos cardinales

Voy a vomitar en el teclado que al Norte solo hay pinos deshojados a traición, que en el Sur se me quedaron los casquetes de las botellas vacías, que en el Este hay un espejo que refleja un Oeste donde el armario se quedó sin ropa. Y en el centro está este ser apático que hace tiempo que no sale a jugar porque las muñecas se le desconcharon, y los complementos se le fueron perdiendo por el camino y las barbies en realidad nunca le gustaron porque están siliconadas.

Ni Norte ni Sur ni Este ni Oeste me sirven ni los quiero, en el centro me quedo, y voy a escavar un túnel que me lleve a la antípoda exacta a ver si allí tengo hueco en los pulmones y deja de pesarme la cabeza.

Porque la opción B es que me saques a la calle....

domingo, 26 de octubre de 2008

Te echo de menos...

Mejor será que tenga el buen tino de poner una canción lenta que amanse las fieras, que me relaje y me calme, pues ciertamete este maldito ordendor me está poniendo enferma. Tantas horas frente a él, sin contar ya el hecho de que se apague por momentos, y que la amenaza de perder lo que hago a cada instante me tenga el alma en un puño, y el cerebro al borde del colpaso, de una rotura nada sexy, sin duda alguna.

Mejor será que me ponga el pijama y me sepulte bajo las sábanas, para así poder evitar pensar en qué lugares me gustaría estar ahora mismo, en torno a qué brazos, rodeada de qué paisajes. Se me sale la vida por la boca ahora mismo, no hay cuerdas que me aten al sofá, ni hay clavos que impidan que el suelo se me despegue y se me caiga hacia abajo, no hay grúa que consiga levantar los millones de trozos de hierro que se me están cayendo en la cabeza , y no dejan rasguños que tú puedas ver, pero pesan como mercurio líquido. Ya no aguanto este aire viciado. Y no quiero llamar a nadie, no quiero aguantar a nadie. Aún así algún afortunado recibirá hoy un mensaje, el que mejor se porte.
Porque me da la gana.

Y esque hoy no quiero un revolcón con nadie, ni siquiera cariñoso. Ni quiero un cine. Ni salir a quemar las naves. Hoy sólo quiero que me entiendas. Que me sueltes el tapón y se salga este aire que me va a hacer explotar de un momento a otro. Quiero que me recuerdes que no estoy sola, que un café contigo lo es todo, y todo palidece si tu no estás aquí para debatirlo conmigo. Necesito que me guíes, necesito que me cojas de la mano, o que te quedes atrás viéndome andar a mí, aunque me pegue de bruces contra la pared. No importa. Luego lo comentaremos, lo prometo.
Ahora que ya bebo cerveza, que podríamos emborracharnos como cubas sin tener que quitarnos la ropa porque estamos a otro nivel, siento que me cuesta respirar de lo mucho que te echo de menos, sinvergüenza.

Porque te quiero mucho, patillas...
Porque eres mi mejor amigo.