Es difícil decir lo que quiero decir
es penoso negar lo que quiero negar

mejor no lo digo
mejor no lo niego.

Mario Benedetti. "EL PUSILÁNIME",
de "El olvido está lleno de memoria".

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viernes, 21 de agosto de 2009

Mirillas

No deberían existir las mirillas, porque no puedo evitar pasarme la vida espiándote tras ellas,
odiando lo que veo sin apartar por ello la cara,
doliéndome pecho, cabeza y barriga de verte actuar en plural
la farsa que fue singular conmigo.


¿Porqué yo no puedo?
¿Por qué no puedo olvidarte?

¿Qué has hecho conmigo, que ya no puedo estar sin ti?
Que no coordino,
que no encuentro,
que no me sacio;

que aún espero;
que aún sin creer, creo;
que, presa en tu cárcel, me aferro a los barrotes para que de aquí no me saquen,
ni a balazos.


¿Por qué yo no puedo?
¿Por qué no puedo ser libre, como lo eres tú?

lunes, 3 de agosto de 2009

Razón

Podríamos llenar rollos de papel higiénico escribiendo con boli bic a dos manos, (recostados en una cama, compartiendo el zumo matutino que nunca compartiremos, despeinándonos las legañas, sacándole burla al tiempo, riéndonos de lo tontos que hemos sido desde siempre, hasta dar por azar con otro tonto tan tonto como el tonto que fuimos, y que ya, juntos, hemos dejado de ser) las características comunes, los factores asociados, que se dieron la primera y la última vez que nos sentimos tan cerca.



Nos serviría para estudiar cómo la vida va tejiendo poco a poco con hilos ocultos, nos reiríamos de todas las pequeñas decisiones, todos los pequeños actos que sin darnos cuenta, hicieron posible que se dieran esas noches, y esos días, que por la misma suerte puta ya tienen fecha de caducidad.
Por el bien del aire que aún no hemos viciado.
Por el bien de dos almas solitarias que pueden quebrarse, de tanto amar.

Hay momentos que, tras cerrarse el círculo, hay que dejar marchar.
O marcharse.
O huir, quizá.
O rendirse.

Ser realistas, al fin y al cabo.
En tiempos de crisis el amor es un lujo demasiado caro.

Pudimos haber sido locos. Pudimos haber probado a amargarnos la vida (sólo un poco, sólo de vez en cuando), intercambiándonos los roles, dándonos el aliento cuando al otro le falta, hartándonos cuando el otro tiene ganas de seguir, poniendo muescas al transcurrir de los días, esperando pacientes a que algo más grande que nosotros (o a que nosotros, de golpe hechos grandes por algo más grande que tú y que yo, llámalo amor, llámalo x), ponga punto final a la agonía, y tras sangría de centímetro y medio empezara nuevo párrafo donde los zumos matutinos no serían imposibles, y donde los rollos de papel higiénico no analizarían ya ni principios ni finales.

Pudimos haber sido locos, pero en este pulso cruel al final escogimos la razón.
Pudimos haber vivido despiertos lo que ahora sólo nos reservamos para cuando soñemos.
Hay momentos en que no queda sino rendirse.
O marcharse.
O huir, quizá.

Ser realistas, al fin y al cabo.
En tiempos de crisis el amor es un lujo demasiado caro.

Y hoy, por fin, te dejo marchar.


*Foto: Cortesía de Isa Soriano Arranz. (Gracias por haber sido mi gran apoyo todo este mes. Y por seguir ahí, siempre. Sé que nadie entiende este texto mejor que tú, y las estrellas. Tk, pequeña)

sábado, 1 de agosto de 2009

Lejos

Ahora que por mucho que estiremos los brazos
no podemos alcanzarnos,
es cuando te miro desde lejos y pregunto,
a ti que aunque quieras no puedes escucharme,
si acaso hubiera sido mejor no cruzar la línea,
para no tener ahora que extrañarte tanto,
para poder ahora no recordarte hasta la médula,
para no sufrir la desidia de mirar sin verte,
de sentir sin ser tú lo sentido.

Sólo tú,
que me has hecho tan tan tan feliz,
tienes la culpa de matarme.

Me pregunto a mí,
que aunque quiera no puedo contestarme,
cuánto tiempo me queda
para retenerte en cuerpo y alma,
ahora que el sudor se va llevando,
poco a poco,
de mi piel los restos de la tuya.

miércoles, 29 de julio de 2009

Nos debemos el uno al otro

No hay tregua válida, ni pipa de la paz posible,
que tenga el valor de desgajarnos el abrazo
cuando a la altura de tu pecho está mi boca,
y a la sombra de mi ombligo se agita un huracán.

No hay más rendición posible que la recíprocamente pactada,
ni más pérdida de prófugo aliento y grito mudo
que el que ya no quepa en nuestros risueños esófagos,
quizá aburridos de acabar cíclicamente en el mismo punto
donde cíclicamente nacen para comenzar de nuevo
la osadía de creerse suficientes estando solos.

Nos debemos el uno al otro.
Nos debemos el cuerpo que como animales
hasta encontrarnos no habíamos usado,
el rugido que como protocolarias personas
nos estábamos callando.

Nos debemos de pie y clandestinos,
por quemamos las pupilas con disimulo,
por pegarnos fuego al tocarnos,
por habernos encontrado entre los charcos
y hacer charcos cada nueva vez
que con saña nos abrazamos.

Nos debemos el uno al otro,
así como se debe la noche al día,
como se debe el que ama al amado
y el que sueña a su sueño,
como se deben dos bocas que no existieron
hasta conocerse el paladar,
y que tras probarse ya no entienden
otra forma de expresarse.

Porque con este sentir que la vida
nos explota entre las manos,
sería pecado no hacer magia
si así, juntos, podemos evitarlo.

martes, 28 de julio de 2009

Standing up

"...especially when were standing up, i think about it all the time"

I think about it all the time.
All the time.
All the time...

domingo, 26 de julio de 2009

Feeling 4


Qué va a ser de mí
ahora que la vida nos pone
tierra de por medio.

Cuántos pálpitos,
cuántas puñaladas,
crees que aguantaré.

Feeling 3


Fue tan bonito pensar que podríamos
bebernos así, mientras hubiera sed.

Y sin embargo, pese a sobrarnos las ganas
de pegarnos fuego,
al final no sabemos cómo hacer
para apagar las llamas
que no tienen agallas
para escapar de nuestras bocas.

Y se dan la mano el deseo y la impotencia,
y pasan la noche juntos en el hotel que por cobardía
nunca visitamos tú y yo.

Y dejamos pasar los días
uno a uno y en silencio,
un poco más sabios,
un poco más muertos.

Feeling 2


Me pregunto si estoy lo bastante loca para quererte en diferido o en eterno eco, para poder así repetir tu nombre hasta llagar mi lengua como último tributo, como gameto huérfano en busca de gameto huérfano.

Si estaré acaso lo bastante loca para arrugar las sábanas cada 18, y volcarme encima el aliento que te piensas llevar contigo.

Lo bastante loca como para correr tras una palabra tuya, para perder jugando y ganando nada haber conseguido todo.

Lo bastante loca como para haberte regalado el alma, sin tú pedirla, sin tu quererla, sin poder quedármela, después de ti, ya nunca.

lunes, 20 de julio de 2009

Feeling 1



Llegará el final del camino, y entre lo oscuro te disolverás como si nunca hubieras existido. Y por mucho que me estire todo lo cardíaco no tendré bastante perímetro de amor para volver puntual a ti cada manana, como un reloj.

Podré guardar de nuevo cuchillo y tenedor,pues no podré ya delicadamente devorarte, y no tendré caja donde admirar tus restos,ni tendré ya los lugares a los que acudir para contemplarnos.

Y quizá te vayas en silencio, o quizá montemos una escena donde de secundarios nos tiremos a besar juntos el escenario y cada asiento, disfrazados ambos de sonrisa.

Y puede que un día me vuelva loca y por olvidar olvide hasta el color que tenía tu boca, y que por olvidar olvide hasta que has devuelto el sentido a mi cuerpo a través del tuyo, y que has enseñado a mis ojos a sólo saber mirarte,y a mis letras a convertirte en sujeto y objeto de cada oración que escupo.



Legará el final del mundo, y no nos quedará más mal que contemplarlo cada uno a cada lado.