Es difícil decir lo que quiero decir
es penoso negar lo que quiero negar

mejor no lo digo
mejor no lo niego.

Mario Benedetti. "EL PUSILÁNIME",
de "El olvido está lleno de memoria".

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viernes, 11 de junio de 2010

Te quiero

Te quiero

y acaso no te lo he dicho con el viento, ni con las nubes, ni con el Sol, ni con las plantas;

te quiero

y a lo mejor ni siquiera te lo he dicho con el agua, ni con la muerte (todavía), ni mucho menos con el olvido. (Olvidarte, yo…)

Te quiero

y puede que nunca te lo haya dicho con algo distinto de la boca, con algo diferente a las ganas de oír que tú también me quieres.

Pero te quiero…

¿Qué duda puede haber en eso?

Te quiero dulce, te quiero sereno, te quiero tímido, te quiero fuego, te quiero por partes y te quiero entero, te quiero callado, te quiero riendo, te quiero sobrio y te quiero ebrio, te quiero ayer, te quiero hoy, te quiero siempre, te quiero siempre, te quiero siempre.

Y si aún no te lo he dicho con el viento, ni con las nubes, ni con el Sol, ni con las plantas, ni te lo he dicho con el agua ni la muerte, (con el olvido nunca, olvidarte yo…), tan sólo dame tiempo.


*Re-versión de "Te quiero", de Luis Cernuda

miércoles, 4 de febrero de 2009

Historia de un desamor

Me pilló de improvisto*.
No vi venir tu sombra por la calle ni el sombrero de ala ancha.
Lo interpreté en código morse y me pareció el sonido más hermoso del mundo, así que desoí la golondrina amiga que me seguía el paso y la pista parapetada en el borde de mi oído. Y le tiré una piedra y la obligué a marcharse volando por donde había venido, porque tu capa era más negra que ella, y tu voz era más vibrante que su pico, y tus pies hacían más plomo en el paso que sus patas clavándose sobre mi hombro malherido.

Sólo fue a la millonésima vez de quitarte el sombrero que abrí mi oreja y la boca atónita y el ojo miope, para descubrir que entre el sombrero y la capa no había nada, que estabas hueco y sordo y eras mudo y torpe y todo lo que hacías y decías venía de un casette con replay.

Y ya era tarde para darme la vuelta en el callejón de tu sombra novata, y ya era tarde para oír lo desoído, y ya era tarde para desandar lo andado, y ya era hora de empezar a poner tiritas. Pero la tela no contiene el río, ni el dique para el viento, ni el llanto cura el odio, ni la sed la apago con un mando a distancia.

De haberlo sabido todo habría sido distinto*, pero ahora esto no tiene remedio*.
No hay vuelta, si no es vuelta a casa.
No hay golondrina amiga ni piedra a mano con la que abrir una cabeza hueca, ni hay eco en la calle, ni pañuelos que no sean de esparto.




Temblaron mis cimientos rotos.
Pero no cayeron.

Y volvió la golondrina a mi hombro.
Y la vida me ha perdonado.



*Fragmentos de Zahara

domingo, 1 de febrero de 2009

Tal vez necesite

Tal vez necesite tu amor*
para seguir cargando estos zapatos,
para seguir tragando este humo,
sin quejarme.

Tal vez necesite* de tus manos
para prescindir de estos guantes
sin piel
ni dedos.

Tal vez necesite* de tu voz
Para cambiarla por mi risa.

Y cuando vayan a romperte el corazón,
piensa en mí.*


Piensa que tal vez
alguien como yo
te está necesitando.

* Fragmentos de ”Piedras y Flores”. Quique González.