Es difícil decir lo que quiero decir
es penoso negar lo que quiero negar

mejor no lo digo
mejor no lo niego.

Mario Benedetti. "EL PUSILÁNIME",
de "El olvido está lleno de memoria".

Mostrando entradas con la etiqueta FAMILIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FAMILIA. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de abril de 2011

Pese a que no sepas abonar..te quiero (un poco)

Supongo que lo que pasa es que me cuesta verte crecer,
enfrentarme al hecho de que algún día marcharás de mis faldas,
saber que otro te cuidará más y mejor que yo,
que el tiempo irá borrando nuestras pequeñas intimidades,
que apenas nos calmaremos ya la una en la otra
y que no estarás cuando me levante una mañana, algún día.

Supongo que me da miedo hacerme a la idea de que no me necesites, que sepas hacer tu vida sin mí, que ya no pueda influirte en nada, que sigas tu camino y yo siga el mío, y por primera vez no sean superpuestos, paralelos.

Y temer que nadie podrá merecerte nunca,
y que no me consuele saber que, en el fondo, muy probablemente tampoco lo hacía yo.

"Las hermanas Mena"




Suena: "The way I am", de Ingrid Michaelson

viernes, 26 de noviembre de 2010

De cómo se originaron amapolas

A mi padre le debo: (PSICO)
-Mi sentido del humor
-Siempre buscar el porqué.
-Jamás mentir.
-Jamás faltar a clase.
-Inteligencia tipo A.
-Mi carácter reflexivo y meditabundo.
-Mi tranquilidad al afrontar los problemas.
-Mi perfeccionismo.
-El racionalismo puro.
-Los prejuicios.
-La empatía.
-Mi afán crítico.
-Mi afán conciliador.
-Mi abogado del diablo.


A mi madre le debo: (VISCERAL)
-Mi necesidad de expresión artística.
-Lo profundo de mis sentimientos.
-La necesidad de vivir intensamente.
-Inteligencia tipo B.
-El apasionamiento.
-Mi carácter protector.
-Mi cada vez más escasa memoria.
-La cabezonería.
-El no controlar mis odios.
-El entregarme rápido.
-La cercanía.
-Mi vocación social.


A ambos les debo: (AMAPOLA PSICO-VISCERAL)
-No avergonzarme de mostrar mis debilidades.(Lo que me hace, sin duda, ser más fuerte)
-Sentir que tengo una casa, y quien me respalda. Que pertenezco a alguien y a algo, y que tengo una cuerda que me ata y no se rompe; que se estira y no me suelta.

De cómo mi casa está donde estáis vosotros

Hay muchas formas de querer.
Hay quien da besos, quien da dinero, quien se llena la boca diciendo lo perfectos que son sus hijos, quien de merienda siempre compra bollycao.

En mi casa tenemos esa particular forma de querer que no se nota desde fuera. Quien venga a casa verá a cuatro personas que se gritan cuando hablan, toscas, rudas. Que sufren al dar un beso, que tragan saliva antes de soltar un piropo, que siempre tienen una queja, un reproche, un deje incómodo, un poco de vergüenza.
Sin embargo, llevamos el amor por dentro, un amor como una bomba, como un tictac.

Mi padre no me quiere, a juzgar por su escasa cercanía. Pero cada lunes mira la bolsa de trabajo, y me transmite sin palabras que me valora y me respeta. Tal vez no tanto como a él, o a mí, nos gustaría. Pero siempre, siempre ha hecho todo lo posible por intentar hacer de mí alguien de quien no avergonzarse, alguien a quien respetar, alguien que consiga mirar a la vida, y mirar atrás, con la frente bien alta.
Me corrige, me corrige, me corrige, me corrige, me corrige. Nunca es bastante bueno, nunca es bastante esfuerzo. Pero gracias a él, a sus consejos, a su modelo incorruptible, y a su tremenda exigencia, he conseguido gran parte de lo que tengo, y soy gran parte de lo que soy.

Mi madre grita, se ofende por todo, es insegura, no me llama por teléfono y la mayoría de las veces no me entiende. O quizá es simplemente que somos iguales, pese a ser tan diferentes. Y sin embargo, siempre hay un regalo a escondidas, un plato en la mesa que me gusta, una devoción oculta, un paquete que siempre llega.
Sé que ella nunca hará nada contra mí, y que jamás escatimará en esfuerzos si van dirigidos a conseguir mi bien. Es tan fiel, y tan noble, que con su amor por nosotros sostiene la casa, sin darse cuenta. Si mi padre es quien nos hace a todos mejores, ella es quien nos hace humanos, y felices.

Y mi hermana... esa daga tan certera, ese dedo siempre en lo profundo de la llaga, esa bofetada en pleno ataque, esa mano amiga. Esa persona tan pequeña, y a la vez tan grande, que emula mis pasos y confía en mí más que nadie.

Así que no os preocupéis. Para mi vuestro amor es inmejorable, y lo siento desde aquí, muy fuerte.

lunes, 23 de marzo de 2009

Princesas

"Para una princesa errante,
cuya madre-castillo-fortaleza
siempre estará esperándola".


Gracias por nunca cerrar la puerta.

jueves, 19 de marzo de 2009

A Laura

Vayas donde vayas ocupas todo el espacio. Robas a los demás el aire que les toca. Tú no te das cuenta, tienes tanta luz que nunca cabe más nada. Te sale de las uñas, del pelo, de la boca, de los pies. Se desprende de tu ropa y empapa el sofá donde te sientas.

Perfecta. Sencillamente eres perfecta.
Más guapa que ninguna.
Hecha para querer y ser querida, para estar a la altura. Preparada y dispuesta para una palabra, para un silencio, para dar, para entender.


Perfecta. Sencillamente ideal.
Tu mente trabaja a ritmo doble, tu alma no descansa, y las pocas veces que tus manos paren, paren muy bien. Y no sé cómo te late todavía hoy el corazón de toda la sangre que bombea. No sé cómo das abasto.
Y aún sacas un hueco para cargar conmigo, para llevar a rastras el saco de huesos donde me he metido. Yo no quiero pesarte mucho.


Y me obligas a escribirte, me obligas, a sabiendas, a limitarme, a no hacerte justicia. Cómo puedo decirte cuánto te admiro combinando sólo las letras de un triste abecedario.
Cómo decirte algo más. Algo más que perfecta.


Cómo describir amiga, madre, hija, hermana, compañera, colega, maestra, contrapunto, apoyo, fuerza, ídolo, sostén.

No puedo.

jueves, 5 de febrero de 2009

A Laura (Mi hermana)

Me miras enfadada y me echas en cara que eres la única que no tiene post.

Y no, no lo tienes, ni lo tendrás, porque lo que eres no me cabe en las palabras.
Y nunca me cabrá.

viernes, 30 de enero de 2009

Perdidas (A mi madre...y mi padre)

Anoche recordé el día que nos perdimos de niñas en aquel camping inmenso.
Aquella mañana, sentadas las dos en el bar, esperando pacientes y asustadas que cayera la noche, por primera vez tuve la certeza de que siempre, siempre, siempre, vendríais a buscarnos.
Y siempre habéis venido.
Y siempre estáis.

Me alegra que leas esto, porque nunca te lo diré a la cara.
Me alegra que sepas que mis gruñidos sólo son torpeza, que contigo no me sale mi voz ni aunque lo intente.
Que, al menos de esta forma tan cobarde, sepas lo mucho que te quiero.

Aunque ambas finjamos mañana que yo no lo he escrito,
que tú no lo has leído.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Papá....

Que no tengo fé en ti, me dices mirando al frente.
Que no confío en ti, que tu opinión no me importa, que no me basta. Lo dices como si no te rebotara la mentira en el cristal del coche y te abofeteara en la cara porque sabes que nada en el mundo es menos verdad que eso. Lo sabes perfectamente bien.

¿Acaso no te das cuenta que no confío en nadie como en ti?
¿Que nadie recibe de mí más respeto y admiración que tú?
¿Que desde que nací no hago sino imitarte en todo lo que puedo, que tomo tu modelo de conducta e intento hacerlo mío?¿Sólo porque es tuyo y eso lo hace a mis ojos inmejorable?
¿De verdad no te das cuenta de que eres el modelo de mi vida?¿Que busco en la gente sin parar tus rasgos?¿Que nadie me hace perder el tiempo si no tiene algo de ti?

Tú que todo lo sabes, parece que no te dieras cuenta de cuánto me duele que me desprecies, que me trates como si fuera estúpida, como la loca que soy, como si no hubiera arreglo ni salvación ni esperanza para mí. Como si estuviera abocada a cumplir todo lo que te sale de la boca. Así lo sentencias y ya haces que no me quede otra que acabar como tú me has dicho que acabaré. Hasta tal punto me influyes...

Parece que no entiendes el calado de las cosas que me dices, ya no sé si con maldad, si como algo bueno, sino sólo para decir "te lo dije"una vez aciertes, si son reactivos, o sólo comentarios.
TÚ eres quien no confía en mí....

¿No te das cuenta de que eres, desde siempre, la palmada que más valoro?
¿Que vivo y actúo para ganar tu reconocimiento? ¿Para ganar tu orgullo?
¿Que son tus palabras las que más duelen?
¿Que de mayor yo siempre quise ser tú?

Y no consigo nada de ti.
O eres frío, o no sabes mandarme nada.
No consigo sentir que me quieres más allá de saber que un padre siempre quiere a un hijo.
Y nada me hace estar más triste.

Aunque tú no tienes la culpa de ser quien eres.
No tienes la culpa de poner el listón tan alto.

Pero yo no me rindo.
Algún día conseguiré ser quien quiero ser. Y será para ti...
Y para mamá. Y para Laura...

Ya lo veréis.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Un regalo navideño

Porque el mejor regalo viene envuelto en papel y tinta azul desgastada nada más usarla; el mejor regalo lo tengo todos los días y es una madre que es capaz de regalarme a una misma vez un pintalabios rojo-diva y un texto que ella sabe me va a gustar.
Porque me entiende.
Así que me veo en la obligación de regalároslo a todos vosotros.... Y aprovecho para desearos Feliz Navidad.



"No hay misterio en la felicidad.
Los hombres infelices son todos parecidos. Alguna herida de hace mucho tiempo, algún deseo denegado, algún golpe de orgullo, algún incipiente destello de amor sofocado por el desdén - o peor, por la indiferencia-, se aferra a ellos, o ellos a lo que les hizo daño, y así viven cada día en un sudario de ayeres. El hombre feliz no mira hacia atrás. Vive en el presente.
Y ahí está el problema. El presente nunca puede darnos una cosa: sentido. Los caminos de la felicidad y del sentido no son los mismos. Para encontrar la felicidad, un hombre sólo necesita vivir en el instante, sólo necesita vivir "para" el instante. Pero si quiere sentido-el sentido de los sueños, de sus secretos, de su vida-, deberá rehabilitar el pasado, por oscuro que fuera, y vivir para el futuro, por incierto que sea. Así, la Naturaleza pone a bailar delante de nuestros ojos la felicidad y el sentido, y se limita a urgirnos a que elijamos una de las dos cosas."

De "La interpretación del asesino", Jed Rubenfeld


T e quiero, mamá.
Y a ti, papá, que eres capaz de ponerte corbata para hacer esta noche un poco más especial.

Perdón, y gracias

viernes, 7 de noviembre de 2008

A mamá....

Que eres masculina donde las haya, que dar besos nunca fue santo de tu devoción y el cariño lo dejas disfrazado en los platos de la cocina.

Que tú y yo no nos entendemos desde nunca y sin embargo nadie me lee como lo haces tú. Tienes un sensor, acaso me colaste la otra mitad del microchip cuando me tuviste dentro.

Porque te peleas por nosotras ante cualquiera, porque te enorgulleces de mí como nadie, y no por eso dejas de tratarme con objetividad.

Porque en tu idioma me escribes cartas invisibles, cartas de amor del bueno, del que no me falla. Porque estas ahí siempre para evitar que salte, y estás para pegarme cuando me rompo.

Porque me gritas por tonterías, y sin embargo cada vez que he acudido a ti llena de vergüenza y desencanto has abierto los brazos a tu manera tosca, y me has rodeado por completo y has puesto soluciones a los caminos cortados, creándome otros o dándome la mano para saltar las vayas.

Porque estás dispuesta siempre a no cometer los fallos que cometieron contigo, porque te gusta aprender de tus errores y te esfuerzas cono nadie en ser cada día mejor persona.

Porque tienes esa forma de querer, y de venderte, que pasa desapercibida hasta que ya es tarde para valorarla.

Porque has sido capaz de crear con papá un bloque irrompible sin dejar por ello de ser tú, que hace que sienta que mientras no me faltéis vosotros todo tiene solución.

Y sin embargo nunca tengo el valor de decirte que te quiero. Ni siquiera tengo el arrojo para demostrártelo y tratarte como te mereces.

A nadie trato tan mal como a ti.

A nadie uso de la misma forma.

Nadie me hace sentir tan culpable.

Pero te quiero...

Y sólo espero que algún día sientas cuánto...