Es difícil decir lo que quiero decir
es penoso negar lo que quiero negar

mejor no lo digo
mejor no lo niego.

Mario Benedetti. "EL PUSILÁNIME",
de "El olvido está lleno de memoria".

domingo, 5 de febrero de 2017

La recogida de las cerezas

Rompimos la noche
que encendió sus farolillos de colores,
sus semáforos,
a nuestro paso.

Callamos ambos.

Recorrí los cientos de milímetros hasta tu mano
como si me colgara un saco de piedras,
lenta, todo a cámara lenta.
Y los encontré (a tus valiosos, suaves dedos) esperándome
aún teñidos de las cerezas maduras, mordidas,
húmedas de relente y primavera.

Y el cielo nos recibió con estrellas fugaces,
devolvió a la vida a los dinosaurios
para que tuvieras algo que regalarme,
cambió de signo la temperatura,
invirtió la densidad del aire.

Todo es posible, pensé,
convertir un siete en ramas,
prenderlas,
lanzar las cenizas lejos (de un soplo),
bailar toda la noche

sobre el rastro que han dejado ellas.

(7)




Suena "Til the end of time", de Devotchka.


They’re just words, they ain’t worth nothing
Cloud your head and push your buttons
And watch how they just disappear
When we’re far away from here

 And everybody knows where this is heading
Forgive me for forgetting
Our hearts irrevocably combined 
Star-crossed souls slow dancing 
Retreating and advancing 
Across the sky until the end of time 

Oh who put all those cares inside your head
You can’t live your life on your deathbed
And it’s been such a lovely day
Let’s not let it end this way
 And everybody knows where this is heading
Forgive me for forgetting

Our hearts irrevocably combined 
Star-crossed souls slow dancing 
Retreating and advancing 
Across the sky until the end of time

 Like sisters and brothers we lean on each other
Like sweethearts carved on a headstone
Oh why even bother, it’ll be here tomorrow
 It’s not worth it sleeping alone
 And look at you and me still here together
There is no one knows you better
And we’ve come such a long long way
Let’s put it off for one more day

And everybody knows where this is heading
Forgive me for forgetting
Our hearts irrevocably combined 
Star-crossed souls slow dancing 
Retreating and advancing 
Across the sky until the end of time

sábado, 4 de febrero de 2017

Melancholia

Ha llegado el momento de dejar marcharse
a la persona que espero que seas
y dejar que se siente a la mesa
quien realmente eres,
con tus luces y tus sombras.

Tendrás que enfrentarte a mí,
con mis sombras y mis luces.
Tendremos que analizar cada palabra,
la soga al cuello, la densidad de la llama
en esta era de lo real que acaba de aplastarnos.

Y le tengo pánico, me da miedo
que no estemos a la altura,
que nos defraudemos.
Cargo tantos traumas que esta mochila
parece ya mi cruz,
dispuesta a clavarme a la tierra,
a dejar que me queme el sol.
¿Y si no encuentro la senda correcta, la paciencia?
¿Y si no me queda cartucho, cuerda,
a la que aferrarme para no caer?

Ahora más que nunca tienes que abrazarme fuerte,
tienes que ser mi tabla, mi sostén;
y yo tengo que entenderte, respetarte
hallar nuestro lugar común, los pequeños puntos de intersección
por los que nuestros dos mundos opuestos
puedan circular, volar como dos palomas
dispuestas a colonizarlo todo, tímidas,
a colonizarse ellas en su infinito batir de alas
sea cual sea la dirección.


(6)

domingo, 29 de enero de 2017

Hoy no hay poema

No hay poema que esta humilde pudiera escribir
que hiciera justicia a cuán valiente fuiste
 enfrentándote a mis leones guardianes,
 cuán seductora es tu pierna en bachata
 tus dientes- tan perfectos- que no puedo parar
 de dejarme morder por ellos,
 cómo de insustancial y borroso
 es el mundo fuera de nuestro perímetro de seguridad.

Cuán fuerte es la sonrisa,
cómo me duelen las comisuras de quererte,
de sentirte, de encontrarme en todas las canciones
que hablan de ti, y que uso cual ladrona
 para decirte que no puedo, que no puedo vencer este imán
 que me empuja inexorablemente.

Y contigo siempre es fácil, cantos rodados.
Me dejas ser yo, tenía que ser yo.
Y tenías que ser tú el equilibrio perfecto,
el desfile de hormigas por mi cuello,
tus brazos rodeando cada uno de mis sueños.

Hoy no puedo hacerte un poema
porque superas toda literatura a mi humilde alcance,
te quedas a la altura de los grandes,
 y yo dedico el tiempo de la rima
a cerrar los ojos y aspirar tu olor,
 a intentar grabarlo como una manta que me arrope
 los solitarios días que tú no puedas hacerlo.

 (5)

 

 Suena "Tormenta de Arena", de Dorian.
 Y esto no es la Razzmataz.

viernes, 27 de enero de 2017

Música de ascensor

Cuando se cierran las puertas del ascensor
y desaparece toda distracción mundana,
de un plumazo quedamos solos tú y yo,
el pálpito asfixiante
y el vaho.

Entonces toda distancia es mucha,
todo camino es pesadamente largo,
y tenemos que contárnoslo más cerca,
todo lo cerca que soporte la piel
en este silencio incendiario.

Y cuando se abren las puertas
y dejamos que salga y se escape
el secreto de nuestra dulce intimidad,
todavía tenemos la suerte
de que nos queda todo lo demás.

(4)



Suena "So far", de Olafur Arnalds.

martes, 24 de enero de 2017

Boceto al aire

Cuando me miras a los ojos -nuestros ojos-
y taladras sin palabras pestañas, tiempo, aire,
sé que no necesito pronunciar sonido alguno,
que tú ya sabes todo lo que tengo que decirte,
me derrama como una grieta,
ensancha como un dique que cubre todo
sin dejar rastro a los ojos de los muggles.



Suena " The king of rome", de The Unthanks.

lunes, 23 de enero de 2017

No me cabe en el pecho tu nombre

No me cabe en el pecho tu nombre,
tengo que echar la llave a mi boca para no gritarlo,
para no parar al desconocido por la calle y hacerle entender
que el mundo ha cambiado de la noche a la mañana,
de repente,
y solo tú sabes por qué.

Tengo que callármelo
y poner cordura a este pecho agitado,
a este miedo desbocado;
acercarme con pies de plomo
pese a que tú ya sabes -o intuyes-
que toda yo soy entrañas.

Y limitarme a oler la tierra mojada,
a bailar yo sola al compás que me marca el pecho,
y esperar con calma que este torbellino dure y me arrastre
hasta donde podamos, mi torbellino y yo.
Porque el mundo ha cambiado de la noche a la mañana,
por fin,
y solo nosotros nos estamos abrazando.


(3)




Suena "Wicked Game", de Chris Isaak.
(But I do)

jueves, 12 de enero de 2017

Amanece, que no es poco

Deshojaré amaneceres 
-una y otra vez, 
mientras tú (me / lo) quieras-
preguntándome los mismos miedos,
ardiendo cada día en estos locos deseos 
reflejados en nuestro cielo de jirones.

lunes, 9 de enero de 2017

Luz roja de puticlub

Qué bien le sienta a tu cara
la luz roja que te baña,
el crepitar de una lumbre que se consume
asomándose desde mi espalda.

Navega las ondas de mi pelo
que recoges con la mano,
y la esparces como polvo de hadas
por mis cejas, por mi cuello;
la lanzas al aire, 
la desperdigas por el suelo.

Y ella -esta testaruda luz- 
siempre vuelve a colgarse de tu pecho.
Qué bien le sienta a tu cara
esto que estoy sintiendo.



(2)

Caperucita y el lobo

El lobo vino a verme
y me mordió el rostro
y las pupilas.

Cubrió con su pelo mi espalda, me arañó el alma
y a mí sólo me sangró la espera, la pausa, la marea.

Roja caperucita era yo, sin miedo al lobo,
amapola radiante en tierra fértil
cuando le abrí la puerta.

Y él rasgó la noche,
apartó con sus dientes las estrellas,
las ató todas a sus largas cuerdas,
y con ellas me anudó la piel y la savia
para que no se deshicieran.

(2)

viernes, 6 de enero de 2017

Noche de reyes

Nunca creí en los reyes magos,
pero creo en ti,
y en este camello negro que nos lleva
bordeando el acantilado directos a estrellarnos,
tu mundo y mi mundo chocando como dos copas en un brindis
lleno de espuma y burbujas que calientan tímidas
el frío de tus manos.

No creo en las casualidades, ni el azar,
pero creo en la poesía, y en ti.

Y de esta caja de Pandora sólo puede salir algo bueno, honesto,
un poema ilustrado con el que no se atreven mis fantasmas,
una apuesta segura a mi corcel, a mi camello negro,
tu templanza corriendo por mi cuello como una salvación.

Porque en esta noche de reyes los magos somos nosotros:
la magia del mundo la hemos robado toda tú y yo.

(1.1 y 1.2)

jueves, 5 de enero de 2017

But we both Know that time won`t make you bolder

I took my love, I took it down
Climbed a mountain and I turned around
And I saw my reflection in the snow covered hills
'Til the landslide brought it down
Oh, mirror in the sky
What is love?
Can the child within my heart rise above?
Can I sail through the changin' ocean tides?
Can I handle the seasons of my life?

Well, I've been afraid of changin'
'Cause I've built my life around you
But time makes you bolder
Even children get older
And I'm getting older too
And I'm getting older too
Oh, take my love, take it down
Climb a mountain and turn around

And if you see my reflection in the snow covered hills
Well the landslide will bring it down
And if you see my reflection in the snow covered hills
Well the landslide will bring it down
The landslide will bring it down



Suena "Landslide" en directo, de Fleetwood Mac

miércoles, 23 de noviembre de 2016

El otoño

Al levantarme hoy me di cuenta
 de que no sé cuánto tiempo llevo siendo hoja de otoño
 con el otoño ya caduco,
 cuánto bailando frenética entre las copas de los árboles
creyendo que el suelo nunca llegaría a conocer este lado mío
en el que todo se desliza como el agua,
 se detiene como el polvo.

 No tengo referencias, no sé las horas, los días,
la epidermis que hace que solté el tallo,
cuánto llevo bailando, sola, entre tantas otras hojas,
cuánto he consumido de la savia,
cuánto jugaremos la gravedad y yo a creernos amigas,
como si al final no fuese ella más fuerte,
como si al acabar el juego no me fuera a pisar el corazón.

 En cualquier caso no hay culpables,
 yo tracé mi camino y no puedo engañarme, todo lo he escogido yo.
Las veces que he llorado en vez de reír,
 las que perdoné cuando debí salir corriendo
o aquéllas, pocas, en las que no me dejé la piel lo suficiente.
No hay más culpable que el invierno, que ha venido a arrasarlo todo
a soplar más fuerte, a acelerarme, a pudrirme,
 a vengarse a golpe de pulmón.

 Y yo me he dado cuenta, tarde como siempre,
 de que el suelo ya lo tengo a un palmo,
con tanto que me quedaba por bailar, a mí.
Así que espero que al menos, si ya para esta hoja es tarde
 (y no es mucho pedir)
te abrigues un minuto de silencio
y lo dediques a pensar en mí -tú que tienes esa suerte-
y en todo lo que no has podido,
en todo lo que no has sabido,
en tu manera de vivir.


 
Suena la tristeza,
o "Poland", de Olafur Arnalds.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Ya no

"Ya no temo a las mareas que vienen y van.


Ahora me tumbo en tus piernas a verlas bailar..."



De pronto un día el agua empezó a caer,
del suelo seco una flor empezó a crecer
y no paró, y no paró
hasta llegar al centro de tu corazón.

De pronto un día tus ojos empiezan a ver
todo lo bueno que queda por conocer.
Y no paró, y no paró
hasta llegar al centro de tu corazón.

Ya no temo a las mareas que vienen y van,
ahora me tumbo en la arena a verlas pasar.
Ya no temo a las mareas que vienen y van,
ahora me tumbo en tus piernas a verlas bailar.

Ya no temo a las mareas que vienen y van,
ahora me tumbo en la arena a verlas pasar.
Ya no temo a las mareas que vienen y van,
ahora me tumbo en tus piernas a verlas bailar.

(Ya no temo a las mareas que vienen y van,
ahora me tumbo en la arena a verlas pasar.
Ya no temo a las mareas que vienen y van,
ahora me tumbo en tus piernas a verlas bailar.
)


Suena "Las Mareas", de McEnroe.

Los cuadros escoceses

Me pregunto qué habrá debajo del traje
cuando vistas sólo tu juventud
como el tesoro en el que me reflejo,
y qué verás de mí en mí
a través del cristal barrera,
-si escuchas cómo te silbo bajito,
cómo me excedo, guerrera
cómo me agazapo, furtiva, 
en contenida espera-
por si el azar da un quiebro y llena 
de sábanas mis cuadros, 
de cuadros la tela

con que te quiero empapelar.