Es difícil decir lo que quiero decir
es penoso negar lo que quiero negar

mejor no lo digo
mejor no lo niego.

Mario Benedetti. "EL PUSILÁNIME",
de "El olvido está lleno de memoria".

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miércoles, 23 de noviembre de 2016

El otoño

Al levantarme hoy me di cuenta
 de que no sé cuánto tiempo llevo siendo hoja de otoño
 con el otoño ya caduco,
 cuánto bailando frenética entre las copas de los árboles
creyendo que el suelo nunca llegaría a conocer este lado mío
en el que todo se desliza como el agua,
 se detiene como el polvo.

 No tengo referencias, no sé las horas, los días l
a epidermis que hace que solté el tallo
cuánto llevo bailando, sola, entre tantas otras hojas
cuánto he consumido de la sabia
cuánto jugaremos la gravedad y yo a creernos amigas
como si al final no fuese ella más fuerte,
como si al acabar el juego no me fuera a pisar el corazón.

 En cualquier caso no hay culpables,
 yo tracé mi camino y no puedo engañarme, todo lo he escogido yo.
Las veces que he llorado en vez de reír,
 las que perdoné cuando debí salir corriendo
o aquéllas, pocas, en las que no me dejé la piel lo suficiente.
No hay más culpable que el invierno, que ha venido a arrasarlo todo
a soplar más fuerte, a acelerarme, a pudrirme,
 a vengarse a golpe de pulmón.

 Y yo me he dado cuenta, tarde como siempre,
 de que el suelo ya lo tengo a un palmo,
con tanto que me quedaba por bailar, a mí.
Así que espero que al menos, si ya para esta hoja es tarde
 (y no es mucho pedir)
te abrigues un minuto de silencio
y lo dediques a pensar en mí -tú que tienes esa suerte-
y en todo lo que no has podido,
en todo lo que no has sabido,
en tu manera de vivir.


 
Suena la tristeza,
o "Poland", de Olafur Arnalds.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Ya no

"Ya no temo a las mareas que vienen y van.


Ahora me tumbo en tus piernas a verlas bailar..."



De pronto un día el agua empezó a caer,
del suelo seco una flor empezó a crecer
y no paró, y no paró
hasta llegar al centro de tu corazón.

De pronto un día tus ojos empiezan a ver
todo lo bueno que queda por conocer.
Y no paró, y no paró
hasta llegar al centro de tu corazón.

Ya no temo a las mareas que vienen y van,
ahora me tumbo en la arena a verlas pasar.
Ya no temo a las mareas que vienen y van,
ahora me tumbo en tus piernas a verlas bailar.

Ya no temo a las mareas que vienen y van,
ahora me tumbo en la arena a verlas pasar.
Ya no temo a las mareas que vienen y van,
ahora me tumbo en tus piernas a verlas bailar.

(Ya no temo a las mareas que vienen y van,
ahora me tumbo en la arena a verlas pasar.
Ya no temo a las mareas que vienen y van,
ahora me tumbo en tus piernas a verlas bailar.
)


Suena "Las Mareas", de McEnroe.

Los cuadros escoceses

Me pregunto qué habrá debajo del traje
cuando vistas sólo tu juventud
como el tesoro en el que me reflejo,
y qué verás de mí en mí
a través del cristal barrera,
-si escuchas cómo te silbo bajito,
cómo me excedo, guerrera
cómo me agazapo, furtiva, 
en contenida espera-
por si el azar da un quiebro y llena 
de sábanas mis cuadros, 
de cuadros la tela

con que te quiero empapelar.

lunes, 31 de octubre de 2016

Me cogiste de la mano

Yo miraba el techo, dejaba escapar la risa sin pensarlo.
Sin darme cuenta liberé amarras y dejé el barco ir, “a donde me lleve la deriva”, 
no pensé esta vez.
Y recorriste sin avisar uno a uno todos los milímetros
hasta llegar a mis dedos,
rozaste mis dedos como si no significara nada, como si fuera natural.
Y yo fingí no darme cuenta mientras dejaba a nuestras manos conocerse, dialogar.
No hay deriva, pensé. No hay deriva porque no hay puerto, ni amarre, ni norte.
No hay deriva porque no hay agua, ni barco, 
sólo estrellas ocultas entre mis sábanas,
a base de escarmiento borradas de mi pecho.

Y dos manos juntas son ahora sólo dos juegos de dedos
tratando de ocupar un mismo espacio,
dos mundos buscando su hueco,
abriéndose paso en el escenario
donde todo en lo que creí, hace ya tiempo 

que abandonó el espectáculo.

lunes, 19 de septiembre de 2016

McEnroe...

...y cómo rodear de mística el espacio frío,
urbano,
de una oficina muerta.



Suena "La Veleta", de McEnroe.


Suena "Un rayo de luz", de McEnroe.

http://www.musicoscopio.com/mcenroe/biografia/

lunes, 5 de septiembre de 2016

We could dream this night away


Suenan Neil Young y "Harvest Moon"


Come a little bit closer
Hear what I have to say
Just like children sleepin'
We could dream this night away.

But there's a full moon risin'
Let's go dancin' in the light
We know where the music's playin'
Let's go out and feel the night.

Because I'm still in love with you
I want to see you dance again
Because I'm still in love with you
On this harvest moon.

When we were strangers
I watched you from afar
When we were lovers
I loved you with all my heart.

But now it's gettin' late
And the moon is climbin' high
I want to celebrate
See it shinin' in your eye.

Because I'm still in love with you
I want to see you dance again
Because I'm still in love with you
On this harvest moon.

jueves, 1 de septiembre de 2016

La contaminación cruzada

He decidido erradicar la contaminación cruzada,
evitar alergia y desencanto, dejar prístino e inmaculado este regalo.
Lo desenvolveré con calma, prometido, con una pausa larga, 
lo abriré con tiento y gafas de protección individual, 
por si eres una bomba errada que entre las manos 
al final me hubiera de estallar.

Pero por si existiera la millonésima parte de una remota posibilidad
-y pudiera ser que de sorpresa, por algún casual, 
el espacio que ocupes sea la medida perfecta de mi vida,
que seamos la sombra exacta que proyecta esta repentina luz-
no dejaré que se cuele nada entre nosotros, nada más
que el vaho, la espera, el ala violenta de un pavo
que un buen día nos vino a golpear.




Suena Claim, “El desayuno fue magnífico”.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Vigía

Como un vigía que otea el horizonte
me pierdo buscándote como si fueras tierra,
se enmaraña mi pelo pero no me rendiré.

Al fondo, en algún lugar, tendrás que hallarte,
erguido, rapaz, sediento.

Y yo te encontraré.

lunes, 29 de agosto de 2016

El día en que la distancia se redujo a cero

Al sonido abrumador del aire le arrebató el sitio la calma, la garantía, la sorpresa. La distancia se redujo a cero y sorprendentemente no hallé al otro lado un desconocido, tampoco un torbellino ni una ola, no me arrastró un tifón ni cubrieron las mariposas de seda las estancias. Fue todo lo contrario; fue una pasarela, un puente entre las aguas tranquilas, fue volver a casa, nunca haberme movido de mi casa.

El momento en que la distancia se redujo a cero cambió de golpe todo lo que había entre nosotros, todo lo que escapaba de nosotros. Trajo a la mesa los ladridos de los perros. Trajiste a la sala el pelo, la música, ningún nuevo acorde que en su día no me hubiera hecho llorar. 
Me cubriste como una colcha de retales donde cada uno era un uno al que quise antes, todos los unos a los que no he podido borrar. No hay nada nuevo en ti, ni en tu forma de mirarme, salvo tus ojos. Nada nuevo en ti, ni en tu manera de hablarme, salvo tu voz.

Y aún la oigo, cálida y sonriente como un arrullo, me calma el pulso, me tranquiliza. 


Aún hoy retiene mi interés.

Suena Deer Tick, "Clownin Around".

viernes, 26 de agosto de 2016

Si me lo dicen antes...

Si me lo dicen,
si me lo dices tú, 
si me lo dice nadie
antes, unos segundos antes,
no me lo hubiera creído.

Seguro que desde allí lo oyes,
tú que sabes de sonido, de ecualización,
bum, bum. Boom.

Sólo unos segundos antes me habría reído

de lo que tal vez mañana
       me apague el corazón.



Suena: Nunatak. "Solos.

jueves, 25 de agosto de 2016

En la pecera

Nos miras desde fuera de la pecera, nos prendes fuego con tu lupa y reirías, si te hubiesen enseñado a reír.
Y en los escasos momentos en que no te odio me das tanta, tantísima pena, que a veces creyera que en un universo paralelo podría compadecerme de ti.

Pero en éste, en éste de ahora, en éste en el que no mereces más que llanto, el reloj da la hora en punto y hoy ya no pierdo un segundo más para escapar de aquí.

Todas las cosas

Todas las cosas por las que te amé las encuentro a retazos en la gente. A veces me olvido y de repente aparecen frente a mí. No son las tuyas, lo sabemos ambos. Pero podrían serlo. Se parecen, huelen; huelen como tú a Miyake y olvido.

Las malas también las veo, y me apartan del inocente como un resorte, relincho como una fiera y corro como si me fuera la vida en ello, escapando de un miedo voraz. La terapia ayuda pero va lenta, yo sólo tengo prisa, ansia, traumas, y ambos sabemos que aún no sé.

Pero todas las cosas por las que decidí jugármela a duras penas las recuerdo, y esas no las encuentro entre la gente, esas sólo las alcanzo en mí.
Me la jugué porque estoy lista, y tan sólo necesito recordarlo. 
Comprenderlo.

Amar a la persona que un día fui.

El mismo idioma


La culpa de que no hablemos el mismo idioma depende de a dónde apunte esta noche la ruleta. La golpeo con todas mis ganas y gira, gira, gira, y yo tiemblo, tiemblo, tiemblo, para que no me toque a mí; para que sea sólo culpa tuya, tuya, tuya, y que el castigo no se vuelva contra mí.

La promesa de un mañana

Eres la promesa rota de un mañana completamente agotado, 
exhausto ya antes de abrir los ojos, de estirar los brazos y combar la espalda hasta quebrarse y volverse harapos.

Ya antes de eso incluso -mucho antes de eso- nos hemos cansado, extenuados ya de rompernos a cabezazos, como bárbaros.

Y créeme que me esfuerzo, contra viento y marea, me esfuerzo en levantarme, en disfrutar. Cuerda a cuerda y peldaño a peldaño escalo esta espiral suspendida, no pierdo la fe en el hombre, en ti, en mí.

No pierdo la fe, y sin embargo

estamos rotos y ni a ti ni a mí puedo engañarnos.

martes, 23 de agosto de 2016

No acudes a mí...

No acudes a mí cuando pienso en la hermosura,
ni son tus ojos negros ya un espejo
en el que descubrirme cada día.

Tal vez yo no haya aprendido nada,
ni pueda saciarme de antídoto, de nostalgia ni de amor.
He lanzado al viento tantas veces la pregunta
que se mezclan las letras en mis labios,
se quedan pegadas a mis labios y no pueden salir.

Y las lamo con angustia, con pena - hijas mías-
clamando por un padre sin boca ni voz ni voto;
sin angustia, ni pena, ni queja, ni vela en este entierro,
un padre nacido y muerto de hastío y de terror.

No acudes ya  a mí cuando pienso en la hermosura
-como hacías antes- comparado con el alba
y con la más cerrada oscuridad.
Pero acudes tantos días, de tantas formas,
acudes con tantos nombres, con tanta osadía
que te abrazo y me siento en casa contigo.
Cierro los ojos y me dejo abrazar por ti
y me abrazo de ti,
y sigues llenándome de mí misma,
de la más completa y absurda mezquindad.

lunes, 11 de julio de 2016

Como yo te he soñado

He enterrado el hacha de guerra conmigo misma, pero también contigo.
He entendido que la vida hila fino, fino teje y no mata, por mucho que desangre.
Yo, paso a paso, voy encontrándome en el lugar correcto mientras tú, brinco a brinco, te alejas.
Y no es malo, supongo. Fuimos noche y día, fuimos fuego y hielo, pólvora y bala, fuimos todo y nada. Lo fuimos todo, a lo bicéfalo, aunque hoy seamos sólo esto que nos queda.

Y sin embargo…
…hoy he encontrado viejas palabras nuestras, he sentido de golpe toda la magnitud de lo que fuimos, el ímpetu de las olas rompiendo contra aquella arena, y no entiendo cómo pudo cabernos tanto adentro, cómo puede haberse vuelto tan liviano, tan borroso, que si no me esfuerzo no recuerdo lo que era morir -morir de ti, y en ti- y el corazón como una bomba siempre a punto de perder la cuenta.

Y no es malo, supongo, dejarlo ir, aunque tengo claro
que como yo te he soñado no habrá en mi mundo ya más sueños, 
ni siquiera cuando esté despierta, 
y como yo te he querido sé que no se volverá a querer sobre la faz de la tierra, 
ni en esta vida ni en ninguna de las venideras.




Suena: "I was a cloud", y tú en Shearwater, siempre.

lunes, 27 de junio de 2016

Esto

Más que tus ojos, nuestra risa, el silencio o la calma, 
lo que más añoro es no estar sola en esto, 
a través de esto,
a pesar de esto,
para celebrar esto.

Me suenas hoy en Jolene, de Ray La Montagne.

martes, 21 de junio de 2016

Dos razones para que hoy acabe contigo.

La razón número 1...

Shadows settle on the place, that you left.
Our minds are troubled by the emptiness.
Destroy the middle, it's a waste of time.
From the perfect start to the finish line.

And if you're still breathing, you're the lucky ones.
'Cause most of us are heaving through corrupted lungs.
Setting fire to our insides for fun
Collecting names of the lovers that went wrong
The lovers that went wrong.

We are the reckless,
We are the wild youth
Chasing visions of our futures
One day we'll reveal the truth
That one will die before he gets there.

And if you're still bleeding, you're the lucky ones.
'Cause most of our feelings, they are dead and they are gone.
We're setting fire to our insides for fun.
Collecting pictures from a flood that wrecked our home,
It was a flood that wrecked this home.

And you caused it,
And you caused it,
And you caused it

Well I've lost it all, I'm just a silhouette,
A lifeless face that you'll soon forget,
My eyes are damp from the words you left,
Ringing in my head, when you broke my chest.
Ringing in my head, when you broke my chest.

And if you're in love, then you are the lucky one,
'Cause most of us are bitter over someone.
Setting fire to our insides for fun,
To distract our hearts from ever missing them.
But I'm forever missing him.

And you caused it,
And you caused it,
And you caused it


Suena Youth, de Daughter.


Y la razón múmero 2.

Sé que parece eterno y que no cambiará, 
que duele tanto que no se podrá borrar. 
Pero no queda más remedio que pasar, 
por esto una vez más. 

No lo recuerdan ni los viejos del lugar, 
nuestros gobiernos no aciertan a concretar, 
si hubo algún indicio, alguna señal, 
que lo hiciera sospechar. 

Tu me repites una y otra vez, 
que ya no sientes lo que un día fue. 
La fuerza que nos mantendría unidos 
ante el más fatal de los destinos. 
Y es que a pesar de todo aún no sé que es lo que pasó, 
si tu y yo éramos tan felices. 
Si tu y yo éramos tan felices. 
Si tu y yo éramos indestructibles. 
Éramos indestructibles... 

Caímos cómo piezas de un dominó, 
que alguien que no conocemos colocó. 
Nos enseñaron a aceptar su voluntad, 
a pagar sin rechistar. 

Y ahora repites una otra vez, 
que ya no sientes lo que un día fue. 
La fuerza que nos mantendría unidos, 
ante el más fatal de los destinos. 
Y es que a pesar de todo aún no sé que es lo que pasó. 
Si tu y yo éramos tan felices, 
Si tu y yo éramos tan felices. 
Si tu y yo éramos indestructibles. 
Éramos indestructibles....

Suena Indestructibles, de La habitación roja.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Tiempo después

Ahora que ya ha pasado un tiempo seguro que- acompasado por leves episodios de nostalgia- te sientas frente a la pared y cierras los ojos, dándote, aún en silencio, la razón.

Cierras seguro los ojos y dejas escaparse la bocanada del humo que ya no fumas, te agarras al silencio que marca ahora tu tic tac. Y seguro que, al menos a veces, dedicas algo de tu tiempo a pensar. 
No podía ser amor eso en lo que nos habíamos convertido. No podía ser ya amor ese saberme de memoria, ese no sorprenderte ya nada de mí, el anticiparnos las palabras, las acciones, los deseos.
Terminar la cuenta del otro, creer que ya no podía quedar nada por descubrir, por hacer, por invadir, nada que pudiera hacernos sangre. Ese sentimiento de pertenencia absoluta y oscuramente profunda ya no era pájaros, ni culebras, ni espino, ni veneno, ni el más rojo de los cielos, ni literatura de la cara o la barata. 


Y coges tus llaves, ya no sé en qué bolso las estás metiendo, ya no sé qué chaqueta vas a ponerte, si será nueva, si la conozco, si la reconoceré. Pero seguro que coges tus llaves y cierras la puerta, y yo sigo ahí evaporándome un rato más como el humo que ya no fumas, desdibujada entre los regalos de tu pared, recorriendo tus muebles, tus paredes, tus restos, hasta que por fin -sin resistencia alguna-  me dejes desaparecer.

jueves, 23 de abril de 2015

Como un vuelo en el ala de la nieve

Si desestimas mi presencia
Pero reconoces la voz de las orillas,
Como un vuelo en el ala de la nieve,
Te diré desde ese millón de años
Que he cumplido:
Serás el amo, el rey y hasta el bufón,
Y mi desnudez ahí, junto al lobo solitario.

Entre mis pliegues comprenderé
Tu nombre de marfil,
Tu manera de apurar las miradas,
Tu manera de cerrar puertas,
De fumar en las veladas del duelo.

Pero audible otra vez cuando me nombres
En un trance o desliz,
Tu esclavitud apelará
A las cenizas y a las flores,
Al paisaje del horror, del amor para siempre.
Tu esclavitud gritando con sordina.

Y en el baile de la rendición
Todo el anhelo,
La delicia de protegerme otra vez
Será real. Porque estaremos
Aún mojados por la lluvia,
Y la unión de tus ojos y mis ojos
Será fatal y perfecta.


Laura Gómez Palma

Maldita dulzura la tuya

Hay tres canciones y un bucle que hoy llevan muérdago prendido de cada estrofa...

Mi asesina, de Coque Malla


Me miraste desde abajo
Te sabías mi canción
Preguntaste "quieres algo"
Me bajaste el pantalón

No tenías veinte años
Ya tenías un millón
Me sacaste de mi casa
Y he perdido la razón

Soy tu esclavo, soy tu amo
soy tu rey o tu bufón
soy tu héroe o tu asesino
soy tu hombre, soy tu amor

Con tus plumas y tus velas
Me metiste en un rincón
Como un lobo solitario
Que me muerde el corazón

Me has puesto plomo en los pies
Y ahora todo está al revés
Las estrellas en el suelo
Los amigos en el cielo

Eres sólo mi asesina
Te busqué toda mi vida
Eres sólo mi asesina
Eres mi mejor amiga

Te fumabas un cigarro
Y me abrías el buzón
No tenías un problema
Yo tenía más de dos

Me has clavado en la pared
mientras cuentas hasta tres
disimulas los cuchillos
y yo miro tu vestido

Eres sólo mi asesina
Te busqué toda mi vida
Eres solo mi asesina
Eres mi mejor amiga


Y en el baile de la rendición 
todo el anhelo, la delicia 
de protegerme otra vez
 será real. 
Porque estaremos aún mojados
 por la lluvia, 
y la unión de tus ojos
 y mis ojos será fatal
 y perfecta


Déjate llevar, de Coque Malla




Estamos solos

nadie nos mira
nadie vigila
nadie conspira.
Déjate llevar
deja de frenar.



Haciendo planes
haciendo un nido
enamorado
y decidido.
Déjate llevar
deja de frenar.



Tú quieres todo de repente
no tengas prisa
no es tan urgente
y yo sé qué vale aquel bailar
tú sólo déjate llevar.



Bruja del norte 
bruja encendida
eres mi casa
eres mi vida.



Déjate llevar
deja de frenar.(x3)


Te sigo soñando, de Depedro


Si alguna vez huí,

de mi vida contigo,
perdóname cariño, 
estaba distraído

No veía color en esta marea
había mucho calor en la frontera

Me sigues gustando, 
te sigo soñando, 
es ésta la forma que tengo, 
cariño, de demostrarlo

Si todo es mentira,
y la mentira soy yo
deja que esta vez, 
te hable con mi valor

Siempre te he fallado
si me has necesitado,
si siempre me perdonas
no cambiaré ahora

Me sigues gustando, 
te sigo soñando,
es ésta la forma que tengo, 
cariño, de demostrarlo

miércoles, 15 de abril de 2015

Ahora o nunca

 Me dijo la bruja al oído
clavándome el aliento y la pupila negra de tizón:
“Vendrá la ola y te quitará hasta el alma.
Olvídate de tu sarta de mentiras, de tu pila de recuerdos, de tu diafragma.
Agárralo fuerte y no sigas, corre ahora que estás a tiempo, que aún no hay ola,
ni agua,
ni fluye la no-calma entre los dos.
Que aún no te has calado los dientes con sonrisas,
ni te has cuarteado los ojos de llorarlas.
 Es ahora o nunca. ¿Lo oyes?
Ahora o  nunca”.

Y yo la miré de frente, la reté con miedo.
“Y qué le hago yo, bruja. Qué le hago,
si he venido a esperarla,
si la llamo con deseo y la deseo sin voz,
y ya me he calado del vaho y el relente,
ya me he calado de ganas y de vida
con las manos, con la boca, con los pies.
Qué le hago yo, bruja,
si la espero  ahora y tal vez sea nunca.


O ahora, y nunca también.”

jueves, 12 de marzo de 2015

Pequeña de las dudas infinitas

Voló la golondrina de mi nido.

Sin despedirse.

Pero no he de mentirme, yo ya lo sabía.

Llevaba tiempo viéndola preparase, mirarme, buscarme.

Me llamaba sin palabras, me lloraba sin lágrimas, tratando de hacerme ver que el vuelo estaba en marcha, que sólo yo podría detenerla, con mi vida.

Y fingí no darme cuenta. Miré para otro lado. Lo sabía entonces, lo supe condenadamente, lo sigo sabiendo, lo veo en el pulso agitado, en el miedo que me hiela.

Y no me levanto; atada a mis dudas infinitas sigo muerta, no puedo levantar los brazos y agarrarla, no quiero llamarla, ni perderla, ni llorarla, ni vivirla, ni calmarla.

No quiero con ella, quiero con todas. No quiero conmigo, quiero con nada, y con todo. Quiero con esta falsa seguridad y con mi inseguridad a moratones, con mi autoestima autoingfligida. Que me revienten en el pecho todos los todos, que me insuflen esa vida artificial que ahora es pegamento. 

Aunque luego llore porque no la tengo a ella, a mi golondrina.


Aunque luego llore, y llore, y llore, y llore, y nunca jamás entienda por qué la dejé ir.

Suena "De las dudas infinitas", de Supersubmarina

miércoles, 11 de marzo de 2015

Hoy no quiero ferias

Eres humo,
humo verde, agrio, amargo, sucio y maloliente, que apesta desde aquí.

Es cierto que crece y crece y se vuelve vendaval y me azota con saña y savia amarga.
Y a este lado de la vida te busco y en cambio, por el otro me repugnas malamente, a lo grande. En cualquier caso no seré sujeto pasivo-o sí- de esta oración porque la sintaxis ya me la han conjugado muchas veces, y ya no me la miro, sinceramente.

Y no quieres ir a la feria, me dices mientras te agarras al tiovivo y me arrastras, a mí que no me gustan los juegos (ni jugar, ni contarlo, ni vivir si quiera). Me arrastras y se me suelta el pelo, se me cae la goma, la moral, se me alaxa la cordura y vuelvo a ser pequeña, traviesa, y sigo siendo grande, mayor, insegura, reprimida.


Y me bajo del tiovivo arrugada como una pasa, presa, estanca, verde, agria, sucia, amarga,
y como el humo,
apesto desde aquí.

martes, 10 de febrero de 2015

Con una pierna de hombre y otra de mujer

El viento soplará en tu pelo abriéndote la frente, apenas mostrarás tus tallos al sol forzudo, hambriento, y ya habré yo deshojado marchitas mis espinas. 
Para entonces no acudirás a nuestra cita, de sobra lo sé yo. Pero esto que me has hecho…. Esto no te lo perdono. No me lo perdono…
si lo olvido.

martes, 25 de noviembre de 2014

Como una nube

Quizá nunca supiste a dónde ibas,
no lo escuchaste -tan leve- de mis labios,
y vimos a la interperie caer la lluvia,
nos bañamos del sudor de otros, quemándonos
con el hielo del triste poso de los años.

Pero si rozas mi mano ahora desvanezco, amor,
ahora,
como una nube que asciende y asciende suspendida,
que se eleva y que se aleja y exalta
y que a morir siempre vuelve a tu pecho
para nacer de nuevo y mojar tu espalda.

martes, 30 de septiembre de 2014

Amapola no escribe

Amapola no escribe porque la llevan estresada sus dos trabajos. Estáis leyendo a toda una responsable de Marketing de nivel PYME, y  a una profesora cagada de miedo de ESO. (Nuevo blog, más específico este, para todo aquel que quiera seguir mis clases...A veces publicaré vídeos chulos: www.epvjuliamena.blogspot.com)

Yo antes escribía, a veces hasta vivía...
Ahora me conformo con respirar y seguir acumulando trabajo, trabajo y más trabajo. No me lo toméis a mal porque ya no os comento, a veces ni puedo leeros. Vendrán tiempos mejores...

Sobreviviremos.

miércoles, 25 de junio de 2014

Ella tiene música en el pelo...

Ella tiene música en el pelo cuando la miras
Porque tú la miras como canela en rama, y la oyes cuando habla
Y la escuchas caminar
Y también el aire piensa como yo, y sigue el camino que ella traza y la envuelve y encadena, y no la suelta, y la ama, la ama, la ama, la ama mientras vuela a su alrededor como una pluma, como la vela de una fragata, vigilante como un halcón.




Suena: Comforing Sounds, de Birdy 

...cuando la miras

Necio

Nadie puede hacer del necio otra cosa que un necio
Tal vez con ojos, sin ojos, con garras por dedos y humo en la voz

Pero necio al fin y al cabo, de necias espaldas, necio abolengo, necio corazón.

lunes, 14 de abril de 2014

"Soy el capitán de mi barco", y sin embargo...

Sigo la deriva de las cosas, aún no disparo el arma y más bien me agacho y escucho, a ver por dónde vienen las balas, por qué flanco me disparas, a dónde nos lleva todo esto.
Podría haber cantado alto al fuego mucho antes, desde el primer fogueo, el primer aviso, ese último temblor. Pero acaso es miedo de lo que no he vivido, tal vez sea un paladar más agrio, más amargo, más maduro. Quizá el dulce, el algodón, correspondan ya a otra época, a ese viejo par de muelas con las que ya no tiene sentido masticar una vida boca arriba. Podría pedir un alto al fuego y volver corriendo a lo que ya conozco, al sueño de algo más que este frío.
Pero sé que éste, éste de aquí y de ahora, éste es real. Nada sino este humor helado es lo que puede acariciarme, protegerme, rodearme; escucharme y seguir, estoico, arrancando de cuajo y uno a uno los segundos, tal vez los años.
Es cierto, no disparo. Lo cierto es que no disparo, viéndolas venir. Viendo que tal vez algún día habrán de dispararme, no lo dudo. Existe la posibilidad.

Pero no disparo,

 y eso debe de significar un algo.

Suena: Hear the noise that moves so soft and low, de James Vincent Mc Morrow


sábado, 12 de abril de 2014

De nombre yo

...como esa niña estrenando zapatos
que aún no ha comprendido que tiene los pies descalzos...

de nombre yo.

lunes, 7 de abril de 2014

sábado, 8 de marzo de 2014

Rata blanca

Tal vez ya no haya veneno en el oscuro cajón donde me habrás guardado, desterrada con las sombras, enjaulada en la garrafa de espinas maduras que ya no te pinchan, con las que seguro que ya no sangras, a veces.
Tal vez mi nombre ya no se te clave en el pecho y ni me quieras ni te duela, pero yo sí te busco, muchas, muchas veces. Tu sonrisa entre la gente, el pecado concebido. Y tu manera de mirarme, te la  busco y me la bebo enredándome en tu pelo, en la vorágine de odio, en el frío de este hielo.

Pero sigues ahí, conmigo en cada paso, condicionándome el aire, dosificándome cada felicidad que pruebo. Mi referente, mi perdido, mi sueño. El que no pudo ser, del que no me desprendo.

lunes, 10 de febrero de 2014

Desde el lago

Yo lo vi primero. Lo vi salir corriendo, apartar las llamas con la mano, como un zorro, naranja como un zorro, astuto como un zorro, lleno de llovizna, de serrín, de humo.

Yo lo vi primero, pero si cierras los ojos me acunaré en tu oído para contarte todo lo que está pasando fuera de nosotros. Como si a alguien pudiera,que lo dudo, interesarle.

Suena Montana, de Youth Lagoon

sábado, 11 de enero de 2014

Recuerdo el día que miré el vaso medio vacío, y me di la vuelta y colgada del techo quise verlo del revés. Y seguía vacío, tan pesadamente vacío como la primera vez.

Así ha sido desde entonces, llenando de grano en grano esta soledad, de paja en paja este vacío de protestas, de corsetes, de inseguridad. ¿¿Hay algún médico en la sala?? Que ya no me quedan fuerzas. Y pensaba que ya me había perdonado esta osadía, este ir contra el mundo, contra mí. Creía que ya me había aceptado las tinieblas, que había, por fin, empezado a respirar.


Por qué, entonces, sigo sin ver mi vaso medio lleno, por qué sin creerme lo que me dices, sin aceptar a los demás. Qué complejo se esconde en el trasfondo, qué negrura, qué búsqueda errada no me deja avanzar. Por qué sigo aquí parada en medio de nada, enganchada a esta nada, podrida de entraña a entraña, luchando contra ti. 

Suena Emmylou, de Vance Joy

Naranja

Estás a menos de un brazo de mi vida y nos separan años, años y tapujos, y el miedo a ser lo que me hace ser querer estar contigo. Un miedo que me hará alejarte una y otra vez, pese a que sé que podría ser distinto, un mundo distinto, de colores distintos, naranja en cascada, y los ojos cerrados abiertos como cuervos que al fin echan a volar.

Tan sólo un brazo, una tecla, un latido, y estaría allí contigo, sintiendo. Bam. Bam. Bam. No me guardes rencor si no me atrevo, si no soy esa valiente. Al fin y al cabo soy yo a la que se le muere la sonrisa.

Canción de cuna

Para que la memoria no nos olvide
apunta que aquel día (te) quise.
Quise domarte amansarte llenarte
rehacerte venderte fumarte
Quise quererte y no lo supe hacer

Así que apunta, apunta que te quise,

aunque ya no lo vaya a leer.

martes, 17 de diciembre de 2013

El eterno no asesinato, de la amapola no asesina

Si te dijera por qué he querido acabar contigo no lo entenderías. Pensarías que es un tren lo que me revuelve la cabeza, que es aire poluto lo que se me condensa en el alma, y que no sé lo que tengo, ni lo que digo, cuando a este lado de la vida se me pone el Sol.
Tal vez seas tú el cuerdo, el combativo, pero te mataría una y mil veces; por una muerte tuya desgranaría palmo a palmo cada una de mis pieles, negra, empequeñecida. Sorda de odio al mundo, de dolor. Sorda de cansancio y de estigma, avanzando con la izquierda lo que la derecha desmantela. Sorda, sorda, sorda de ti y tus espacios, de ti y mi altavoz.


Y no te mataré porque no me atrevo, 
hasta que cierre los ojos, y por primera y última vez al despuntar el día
pueda ser  al fin la dueña de esta situación.

Las palomas promiscuas

Fue entonces, en aquel momento, cuando lo vi claro. Ya no eres una cuenta pendiente para mí. Con todo lo que fuiste, recuerdas? Con todo lo que fuimos, lo que corrimos para abrazarnos, tú y yo. 

Y ya no eres una cuenta pendiente, lamentablemente ya no me duele nada que tenga que ver contigo, aunque aún custodio - como un tesoro- un poquito de incomprensión, y mucho de palomas sin las alas rotas.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Puedes ser

Puedes ser
más de aeropuertos que de trenes
más de té que de café
de pares que de nones
de Manchester que de Londres
de Noviembre antes que abril.

Podrías incluso, ser más de todos ellos

que de mí,
comenzar a contarme desde abajo…

y seguiría estando allí

sábado, 16 de noviembre de 2013

Nunca contra mí

El tiempo que tengo no quiero llevármelo a ningún sitio, nunca lejos de aquí, de estas manos, de la cornisa de mi ventana, de las cavilaciones. No quiero arrancarlo, llevarlo a rastras, luchar contra él. Por eso me muevo, hacia dentro y hacia fuera, estirándome a ambos lados, intentando abarcarlo, hambrienta, para que nunca se vuelva contra mí.

jueves, 7 de noviembre de 2013

He estado fuera

He estado fuera, fuera de mí misma, buscando un quién poder ser que me encajara sin tener que meterle mucho a las costuras. Un quién que no fuera de barro, ni de azúcar, ni de hielo. Firme, volátil, con la boca cerrada y el rabo hacia fuera, no lo quiero ya más entre las piernas.


Quizá aún no he vuelto, pero nunca paro de volver.