Es difícil decir lo que quiero decir
es penoso negar lo que quiero negar

mejor no lo digo
mejor no lo niego.

Mario Benedetti. "EL PUSILÁNIME",
de "El olvido está lleno de memoria".

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Doy gracias al 2008 por:

-Por tener la idea de hacer un blog, que me ha hecho entrar dentro de tanta gente, y que tanta gente que no conozco entre dentro de mí, de esta forma...
-Gracias, Raya, por tu apoyo constante, por tus consejos de hombre “acabado”, por tu saber estar, por tu no rendirte nunca ni malvenderte.
-Gracias, Alonso Vegas, por ser quien eres, por tratarme como tratas, por escribir como escribes, por vivir y sentir la vida como lo haces, como un perfume que alguien echó sin avisar y acaba llenándolo todo, casi sin darnos cuenta. Por ser especial..
-Gracias a ti, Loola. Que decirte que no te haya dicho ya en tus múltiples post..Por esta vez, confórmate con un “te quiero”. “Te quiero “a lo grande”, pequeña bruja...
Gracias por haber excedido la barrera de lo irreal para haceros carne y cuerpo y café y mojito. Os quiero mucho a los tres.
-Gracias por último a mis primeras lectoras fieles, Malena, Inesuja y Simplementeyo, por vuestra lealtad y ánimo.

-Por permitirme descubrir a mi querido patillas, aunque me lo hayas arrebatado la mitad del año.

-Por haberme traído un profesor particular, tan altruista y encantador, empeñado en quitarle los puntos suspensivos a mis futuros poemas con vocación de poemas (...)

-Por permitirme tener una bonita amistad con quien tanto significa para mí. Te quiero, Sevillano.

-Por demostrarme que efectivamente debo huir de las medias tintas cuando hay tanto color. Por enseñarme lo que es convivir con quien se ama, lo que es compartir con quien se quiere.

-Por Finlandia. Por la paz, por la ausencia de mente, por la comunión conmigo misma y con el mundo que conseguí experimentar sólamente allí, y por los siete mejores días de mi vida.

-Por Roma, un sueño cumplido que tacho de mi lista de asuntos pendientes.

-Por mi guitarra... (Aprender a tocarla sigue siendo asunto pendiente)

-Por haberme caído y con las mismas haberme vuelto a levantar.

-Por convencerme un poquito más de que adoro pintar, y adoro mi carrera.

-Por haber conseguido el valor de hacer oídos sordos al mundo y maquillarme a lo rojo.

-Por cumplir por fin mi deseo oculto: mi aro en la nariz.

-Por redescubrir, después de tanto tiempo sin usarlo, que no hay nada en el mundo que me haga más feliz que escribir.

-Por aquellos hombres que me han hecho sentir viva, aunque ahora ya no estén conmigo: Edu, mi pequeño brasileño, y Juanfra, (pese a tus biorritmos), así como a todos los demás...

-Por ciertos profesores que me han dejado huella, querida Chezner.

-Porque los que no deberían estar ya se han ido, y quedan los que nunca dejaré marcharse:
A mis bellartistas: Virginia, Lidia, Helena, Imanol, Sonia, Paula y Feli. Sin palabras.
A mi sector EOI: María, Eli, Antonio.. Por lo feliz que me hacen nuestras cenas..aja
Os quiero a rabiar. Gracias por estar ahí, siempre.

-Por demostrarme un año más, y éste con razones y más que nunca, que son mi gran apoyo, mi gran ayuda y mi pilar fundamental: Mi familia.

-Por mi beca de Colaboración: por sentirme útil e importante. Por meterme dentro y poder verme desde fuera.

-Por descubrir Love of Lesbian y Zahara, entre otras maravillas.

-Por demostrarme con hechos que hay dichos absolutamente ciertos, como que el tiempo todo lo cura.

-Por haberme puesto a prueba hasta límites insospechados y demostrarme que no me conozco tan bien como yo creía.

-Por descubrirme Tuenti y el poder del “Comentario en foto”.

-Por hacer que, gracias a Internet, conociera grandes amigos... (David: Sólo tú y yo sabemos cuánto has significado, y significas, para mí..)

-Por ver la nieve.

-Por aprobar la EOI, al fin!!!!!

-Por reunir el valor de malgastar 40euros en mi colonia fetiche, Ilovelove de Moschino.

-Por el bendito, bendito S.O.S!

-Por permitir que mi amado Ipod siga conmigo, fiel, verde y hermoso..

-Por conservar la salud propia y la de aquellos a quien quiero.

-Por las noches de Singstar-..

-Por mis victorias roja, y mi chaqueta roja.

-Por el tiempo que pasé creyendo que nunca acabaría.

-Por comprobar que nadie es imprescindible.


Y por último, gracias al 2008 por irte ya, y dejar entrar al 2009, donde todo va a ser mucho, mucho mejor. Ya me encargaré yo de eso..

GRACIAS A TODOS.
MUCHÍIIIIIISIMAS GRACIAS POR ESTAR AHÍ...

domingo, 28 de diciembre de 2008

Des-trozeada

Ya no me quedan trozos cardíacos que repartir, entre todos me habéis dejado sin nada y no me da tiempo a recomponer el alma. Soy la que parte la tarta y se queda sin el trozo y con las ganas de probarla.

Ya no quiero querer a nadie más.
Ya cumplí mi cupo.
Ya no doy abasto.

Llegó el final de los estertores.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Papá....

Que no tengo fé en ti, me dices mirando al frente.
Que no confío en ti, que tu opinión no me importa, que no me basta. Lo dices como si no te rebotara la mentira en el cristal del coche y te abofeteara en la cara porque sabes que nada en el mundo es menos verdad que eso. Lo sabes perfectamente bien.

¿Acaso no te das cuenta que no confío en nadie como en ti?
¿Que nadie recibe de mí más respeto y admiración que tú?
¿Que desde que nací no hago sino imitarte en todo lo que puedo, que tomo tu modelo de conducta e intento hacerlo mío?¿Sólo porque es tuyo y eso lo hace a mis ojos inmejorable?
¿De verdad no te das cuenta de que eres el modelo de mi vida?¿Que busco en la gente sin parar tus rasgos?¿Que nadie me hace perder el tiempo si no tiene algo de ti?

Tú que todo lo sabes, parece que no te dieras cuenta de cuánto me duele que me desprecies, que me trates como si fuera estúpida, como la loca que soy, como si no hubiera arreglo ni salvación ni esperanza para mí. Como si estuviera abocada a cumplir todo lo que te sale de la boca. Así lo sentencias y ya haces que no me quede otra que acabar como tú me has dicho que acabaré. Hasta tal punto me influyes...

Parece que no entiendes el calado de las cosas que me dices, ya no sé si con maldad, si como algo bueno, sino sólo para decir "te lo dije"una vez aciertes, si son reactivos, o sólo comentarios.
TÚ eres quien no confía en mí....

¿No te das cuenta de que eres, desde siempre, la palmada que más valoro?
¿Que vivo y actúo para ganar tu reconocimiento? ¿Para ganar tu orgullo?
¿Que son tus palabras las que más duelen?
¿Que de mayor yo siempre quise ser tú?

Y no consigo nada de ti.
O eres frío, o no sabes mandarme nada.
No consigo sentir que me quieres más allá de saber que un padre siempre quiere a un hijo.
Y nada me hace estar más triste.

Aunque tú no tienes la culpa de ser quien eres.
No tienes la culpa de poner el listón tan alto.

Pero yo no me rindo.
Algún día conseguiré ser quien quiero ser. Y será para ti...
Y para mamá. Y para Laura...

Ya lo veréis.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Betirako Koko Arraspatua

Hoy reeleí la carta que me colaste en la mano el día que subiste a aquel autobús para alejarte inexorablemente de todo lo que habías sido, aquí, conmigo.

Hoy reeleí la carta y hemos puesto el contador a cero, de nuevo.
Al día en que te vi por primera vez siendo el Sicue enigmático de la segunda fila.
A mis estrategias de general uniformado con sus tropas alistadas y esperando en la retaguardia, para captarte como el premio de la novedad.
Las cenas en tu casa, tu pasta a la vinagreta, tu baile garrulo, las fresas con nata en cuchara de plástico, tu sentido del humor, tu revelado desigual, tu regalo de cumpleaños, Bilbao contigo, Irún contigo, San Sebastián contigo, Murcia contigo, tú.

Ya casi no hablamos. Pero no te culpo ni me culpes, la distancia y el silencio no han cambiado ni un átomo de lo que significas para mí, koko.
Y el hueco que has dejado en mi vida y en ésta tu ciudad no lo llenará nadie, tiene tu nombre y tu forma, y tu olor. Y estará aquí esperándote para cuando te decidas a venir y llenarlo, sólo estando.
Que de compartir ya nos encargaremos..
Y de ponerle sentido de nuevo a los miércoles, a los jueves y a los viernes, a cada día, a cada asignatura, a cada risa, a cada crítica.

Sigo deseando con todas mis fuerzas que vengas de nuevo y esta vez para quedarte, y que seamos personas de provecho con traje de chaqueta y un trabajo, y que nos hagamos viejos todos juntos mientras caen las hojas en el Tontódromo, pero no de despedida. Nunca más de despedida.

Murcia te está esperando.
Todos te estamos esperando.

Yo incluida..

Y feliz Navidad, KOKO....

betirako koko arraspatua
siempre

No es fácil...

Sabía que esto pasaría, y que tu ausencia me haría sentir así.
Sé que eres independiente y que la procesión la llevas por dentro, y sé que de vez en cuando piensas en mí.
Pero eso a veces no basta.
Yo te echo de menos, y NECESITO que de vez en cuando tú también lo sientas...

No es fácil estar aquí sin ti.

No es fácil saber que estás a más de un palmo.
A más de unos ojos.
A más de una cocina.
A más de tus palabras.

No es fácil no tenerte cerca.
Alíviame tu ausencia.
Lo necesito.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Un regalo navideño

Porque el mejor regalo viene envuelto en papel y tinta azul desgastada nada más usarla; el mejor regalo lo tengo todos los días y es una madre que es capaz de regalarme a una misma vez un pintalabios rojo-diva y un texto que ella sabe me va a gustar.
Porque me entiende.
Así que me veo en la obligación de regalároslo a todos vosotros.... Y aprovecho para desearos Feliz Navidad.



"No hay misterio en la felicidad.
Los hombres infelices son todos parecidos. Alguna herida de hace mucho tiempo, algún deseo denegado, algún golpe de orgullo, algún incipiente destello de amor sofocado por el desdén - o peor, por la indiferencia-, se aferra a ellos, o ellos a lo que les hizo daño, y así viven cada día en un sudario de ayeres. El hombre feliz no mira hacia atrás. Vive en el presente.
Y ahí está el problema. El presente nunca puede darnos una cosa: sentido. Los caminos de la felicidad y del sentido no son los mismos. Para encontrar la felicidad, un hombre sólo necesita vivir en el instante, sólo necesita vivir "para" el instante. Pero si quiere sentido-el sentido de los sueños, de sus secretos, de su vida-, deberá rehabilitar el pasado, por oscuro que fuera, y vivir para el futuro, por incierto que sea. Así, la Naturaleza pone a bailar delante de nuestros ojos la felicidad y el sentido, y se limita a urgirnos a que elijamos una de las dos cosas."

De "La interpretación del asesino", Jed Rubenfeld


T e quiero, mamá.
Y a ti, papá, que eres capaz de ponerte corbata para hacer esta noche un poco más especial.

Perdón, y gracias

miércoles, 17 de diciembre de 2008

A la alondra...

Le has quitado el canto a la alondra, sin tú saberlo....

Borrar

Para los que creen que para volver atrás y borrar lo hecho basta con fingir que se siente, con coger el borrador y frotar sobre la tiza con empeño y con tesón, e incluso sin empeño ni tesón alguno, sólo decirles que NO. Que rotundamente NO.

Volver atrás no puedo.

El mismo punto ya no existe.

No gastes más saliva de la que estás dispuesto a mal-gastar porque conmigo tus palabras ya no funcionan, pues ya se te adelantaron tiempo ha tus silencios espesos y mal cobrados.

Ahora todo lo que digas se vuelve contra ti.

Ahora todo lo que hagas se clava contra ti.

Puedes dejar en remojo de nuevo tu careta malpagada. Ser buena persona no te pega, estar arrepentido no es lo tuyo. Pedirme perdón no te sirve. Aprender de tus errores no te sale.

Sí, tú, querido EX-mejor amigo.

Y vosotros otros.

Espero que los brazos que te rodean no te abracen nunca.

Rotundamente nunca...

Sólo

Sólo en tus labios

alcanzan valor

los pliegues de los míos,

así como sólo en tus habitaciones

han cabido mis vestidos,

y sólo en tus zapatos

me encajan bien los pies,

así como sólo en tus manos

quieren dormir las mías.

Y no te mereces

las pieles regaladas,

ni los suspiros en onda corta,

ni las lunas

a medio descoser,

ni las noches

en vela blanca.

No te las mereces.

Pero te las regalo....

Blanca y desde arriba....

No tengo palabras para verte caerme blanca y desde arriba mientras me congelas la sonrisa.

No tengo silencios bastantes para apretarme en los bolsillos, y entre los guantes la bufanda, y en la bufanda prendidas las ganas de gritar, porque al final te siento entre mi pelo, entre mis ojos y entre la risa que me sale de la boca congelada.

Es la nieve sobre mí, por primera vez....

En diez segundos...

De una patada la noche ha echado para fuera la tarde fría, y hoy como ayer sigues sin arrepentirte. Y tampoco yo me arrepiento, pero eso no cambia el hecho de que no llamas.

Y se me van las ojos y las ganas y la vida por el coladero que muere en la pantalla de un teléfono que no suena con tu nombre, ni vibra con tus ansias.

Como lo hacía antes.

Y cierro los ojos fuerte cuando empiezo a ver en ellos que tu sombra se asoma aún traslúcida. Los cierro porque no te pienso ver. Me niego.

Y te conviertes en una prefase de migraña que con píldoras de placebo (véase dignidad) consigo erradicar de un plumazo y dejar colar por la puerta al vecino de al lado. Que bien se lo merece por antipático.

No puedes llenar de flores mis tiestos, no hay alquitrán bastante para pavimentarme la calle donde nunca transita nadie.

Pero no es eso lo que me fastidia.

Lo que me fastidia es que hayas tenido los redaños de ser sincero contigo y conmigo y nombrar lo que los dos teníamos en la punta de la lengua y yo nunca me hubiera atrevido a sacar fuera.

Lo que me fastidia es que no intentes hacerme cambiar de opinión.

Que no quieras cambiar de opinión conmigo.

Que mutes del calor al frío en diez segundos, y no te preguntes si acaso no se te paró la estufa a medio latido.

Así que sólo me queda un “pongamos tierra de por medio”, un “callemos por no decirlo”, un “corramos que nos persigue”.

Que nos persigue...

Sangre seca

Muerdes la yugular del halcón abatido en mitad del vuelo, que cae al suelo sin haber tenido tiempo de despedirse de la vida.

Goteas y manchas de rojo y de nada los campos que vieron la sombra del que ya no los sobrevolará más, pues lo has matado.

Clavas estacas en las puertas, y a los groznes de las ventanas los llenas de tierra para que chirríen y a media noche no dejen dormir a nadie.

A sabiendas.

Miro tu actuar impasible, ajena a todo.

Saber de ti ya no me da ni frío.

Pensar-en-ti ya no existe en mi diccionario.

El halcón revive una y otra vez, pero de tus manos la sangre seca nunca salta...

Nunca salta.

sábado, 13 de diciembre de 2008

La vida...

Ver pasar la vida
con los ojos cerrados.
Soy demasiado cobarde
como para intentarlo.

Tengo miedo a...

Tengo miedo

a no hallarme,

a no saber ser,

a no saber estar,

a no entenderte,

a no entenderme,

a que no me entiendas,

a no encontrarte,

a perderte,

a no saber mostrarme,

a tener que callar,

a tener que mentir,

a que no me escuchen,

a que me escuchen,

a que me dominen,

a dejarme llevar,

a pensar demasiado,

a que duela,

a que termine,

a que dure,

a que vuelva....

Si quieres finjo...

Si quieres finjo que la decisión ha salido de nuestras bocas a la vez y entró a un mismo tiempo en nuestras mentes, porque media parte de mí cree que fue así.
La otra media patalea y te escupe y se tira de los pelos hasta quedarse calva de impotencia, y el amor propio lo regala a los perros callejeros y se lo come adobado y bien caliente, y las palabras dichas las borra con típex barato y amarilleante, y las palabras no dichas se las guarda para mejor ocasión.

Y ni es culpa tuya ni es culpa mía ni culpa de nadie que en el cielo se hayan puesto las nubes negras y yo le haya cogido el gusto a estar en la sombra. Ahora me da miedo asomarme y que me queme el sol, y cuanto más me escondo más me cuesta romper silencios.

El juego va de decepciones.
La vida va de sin-promesas.

Y ya no tengo más ganas de todo esto por un tiempo.
Desaparezco del tablero de juego y cedo mi ficha a quien la quiera utilizar.

Porque yo ya me escondí, queriendo.

Porque el juego va de decepciones,
y la vida va de sin-promesas,
y yo ya me cansé
de todas ellas...

jueves, 11 de diciembre de 2008

miércoles, 10 de diciembre de 2008

¿Qué me dirías?

¿Qué me dirías si tuviera planeado sobrevolar el mundo hasta encontrar tu calle llevada por tu olor a incienso, y atarme a tu ventana y montar allí mi nido de golondrina huérfana, para espiarte la bufanda al despertarte y al dejarla a un lado cuando te vayas a dormir, mientras las plumas se me juntan las unas con las otras anhelando el calor que desprendes dentro?

¿Qué me dirías si te dijera que tengo el alma entumecida del frío que vengo almacenando bajo las alas, y sin embargo de tu puerta no me muevo, pues he conseguido cambiar las rutas migratorias y ahora eres mi meca, y ahora es a ti a donde vuelo, a ti donde viajo con este poema volador?

¿Qué me dirías si te dijera que te vengo pensando más de lo debido, más de lo correcto, más de lo habitual?

¿Qué te vengo pensando tanto como no esperaba, tanto como no quería, tanto como no controlo?

¿Qué eres el único que hoy me inspira?

Porque desde ayer, sin tú quererlo, has marcado todos mis rincones...

Tú como yo...

Tanto tú como yo sabemos que existen los flechazos antes de haber sido piel el uno frente al otro, antes de habernos tocado.
Tanto tú como yo sabemos que las fotos hablan, como hablan los silencios y callan en susurros las manos rodeando cafés que se derraman siempre sobre un plato demasiado inútil.
Y sabemos ambos que una bufanda acertada en un momento indicado vale más que millones de millares de palabras dichas a destiempo, o pensadas con profundidad, pero revestidas de un artificio que entre tú y yo no cabe.

Poco importa la nota que hayas sacado en el examen improvisado que como mamá en busca de papá te hice. Poco importa que no te parezcas a la idea preconcebida y fundamentada en nada que tenía de ti cuando acudí a un encuentro ciertamente arrebatado.

Poco importa que seas como seas, que seas o no lo que espero.

Porque tienes algo.

Y desde que me has manchado ya no sale ni frotando...

Des-esceptica-cízame

Des-esceptica-cízame.

Sácame todas y cada una de las espinas de mis adentros.

Borra todas y cada una de las sombras que me agarran.

Quítame el frío, y el calor.

Haz que se vaya, y abrázame fuerte...

domingo, 7 de diciembre de 2008

Ya no.

Me conformo con que aunque no me mires a la cara, cuando cierres los ojos mi rostro te aparezca.

Mentira.

No me conformo.

Ya no...

Oda a la segunda persona

“Todas las canciones de amor llevan tu nombre”.

Todos los cafés te guardan un asiento.

Todos los vestidos se quedan incompletos

si no los abrochas

con tus manos.

Toda la epidermis se me muere cada día

porque no la nutres.

Todas las monedas me pesan en los bolsillos

de no gastarlas.

Todas las bebidas servidas de a uno

están amargas.

Todos los pinceles te imitan

sin tú saberlo.

Todas las noches se me vuelven prostitutas.

Todos los cabellos

me los dejo en las almohadas...

Hastío

Soy capaz de beber amor a toneladas.

Pero siempre llega el día
en que uno empieza a cansarse
de las rutinas archirepetidas.

La espalda empieza a resentirse
de cargar una y otra vez las mismas piedras,
de romper una y otra vez las mismas uñas,

y el cuerpo cae pesado
sobre un cieno verde oscuro,
y la pereza me dice
que le apetece cerrar los ojos.

Reconstrucción

LLegó un día
en que puse en su sitio
todos los muebles de mi casa,
y coloqué el hueco
que ÉL ocuparía.

Y entonces vino
y lo llenó todo.
Y luego se marchó
porque todo no fue suficiente.

Aunque lo más duro no fue
vivir en su ausencia,
sino vivir el después,
sabiendo sólo entonces
que visitó otras camas,
que prometió otros mundos,

que vendió huecos,
y que los muebles ahora
sólo huelen a mentiras.

De manera que la yo que soy ahora
se aleja mucho de la que fui antes,
y ya cree bien poco
en los amores para siempre,
y en los amores imposibles,
y es escéptica y fría,
y el amor
y la pasión
se le vuelven hacia dentro,
y se le clavan,
y la hacen explotar.

Pero lejos de esconderme
o de cerrar los ojos,
no quiero morir de frío.

Quiero redecorar mi casa,
y ponerle de nuevo
muebles a las habitaciones.


Porque yo sin amor no vivo.


Yo sin amor no sirvo...

jueves, 4 de diciembre de 2008

Despertarme a tu lado..

Abrir los ojos y despertarme
teniéndote a mi lado,
y pasar el dedo índice
por la comisura de tus labios.
Y cerrar los míos
al contacto con tu hombro,
y colocar tu mechón rebelde
donde nunca consigue estar.

Observarte sabiendo
que también lo hice ayer,
y antes de ayer,
y antes de antes de antes de ayer,
y que también lo haré mañana.

Abrir los ojos y descubrir que todo es mentira,
y a que a mi lado
sólo estoy yo...

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Me quedo...

Tú lo que quieres
es despertar conmigo.

Yo me quedo
en el acto
de dormir abrazada a tu cintura,
de morder tus labios,
y tus ojos,
y tus manos,
y tus orejas,
siempre a oscuras;
de besar las sábanas
con las que me arropas,
de nutrirme de cada respirar tuyo,
y vivir de cada aire que regalas.

En definitiva,
yo me quedo
en el acto
de morir de ganas
de que no despiertes nunca...

martes, 2 de diciembre de 2008

Mi primer beso...

A las 11 de esta noche fría hará exactamente 8 años que viniste a mí nervioso y tambaleante, con una camisa de pana verde pastel tres tallas más grande, de tu primo el mayor, prestada expresamente para venir tremendamente guapo al encuentro de una niña asustada y temblorosa, para robarme el primero de los besos que he dado en mi vida, el primero de los amores que he entregado.
El más bonito.

No me detendré en detallarte, en detallarnos a nosotros, ni a los pros ni los contras, ni gastaré más horas de las ya caducas invertidas en haberte pensado durante tantos años. Ya no. Porque mi piel te recuerda con creces de haberte añorado tanto. Aún con los ojos cerrados.

Pero ya no.
Hace mucho que no estás. Hace años que no te pienso, que no me aportas nada.

Pero hoy te he recordado.
Realmente te quise.
Realmente te necesitaba.
Y quizá por eso nunca he guardado un beso tanto como el tuyo.
Nunca he añorado tanto como a ti.

Así que, donde estés, aunque sepa perfectamente dónde estás, mucha suerte.
Y gracias por haber hecho este día tan especial, por haber contribuido activamente a hacerme ser la idealista estúpida y romántica que aún soy....

Gracias, Muni :)

domingo, 30 de noviembre de 2008

Mojo en el café

De qué sirve tener focalizado el objeto en mi punto de mira si alguien sin darme cuenta me ató los pies y las piernas al suelo, y ahora ya no puedo ni moverme?

Así que mojo en el café las ganas de todo lo que se ha quedado en el camino.

Mojo en el café las ganas de contar otras historias.

Y las ganas de vivirlas...

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Palpar o...

Palpar.

Es eso, o abrir la mano y doblar los dedos juntos en forma de media concha, o en su defecto caracola tropical ribeteada en tonos nácar, y meter dentro un corazón glaseado y bañado en zumo de mora de perfumería francesa, que esta noche no ha parado de toser.

Y fingir que el tumor cardíaco no se hace más grande y no está desplazando una a una las costillas, y no va a acabar rematando el esternón, ni reventando en una nube de plumas de faisán de corral que están manchadas de trocitos de pedazos de fragmentos de partículas de aire azul celeste, y que hacia el celeste azul cielo se van volando.

Y coser tapices uno tras de otro, y descoserlos para puntear de nuevo un nuevo amanecer coloreado de nuevos hilos que de noche ya se han descolorido, y dejar un reguero de cicatrices y agujeros en la tela que si meto el dedo y escarbo cada día pueden ser más grandes, y con suerte y esfuerzo y dedicación pueden incluso dejarme caer dentro y bajar de golpe los tres estratos que me separan del suelo de verdad.
No éste de losa y tierra.
No de éste.

Y coger los bártulos y mudarme a la litera de arriba porque ya me cansé de tenerle miedo a los monstruos de debajo, y volver a coger los bártulos a la noche siguiente y mudarme de nuevo a la litera de debajo porque ya no tengo más ganas de temerle a las alturas. Como hago cada día.

Es eso, o palpar.

Palparte.

Palparnos.

Tu palma en mi palma y en la tuya la mía, y entre ambos rotundamente nada.

Otra alternativa no me queda.
Otra solución no encuentro.
Otra vida ya no tengo.
Otra cosa no me vale...

Es eso, o palpar.

Palparte.

Palparnos.

Tu palma en mi palma y en la tuya la mía, y entre ambos rotundamente nada.
Rotundamente nada...

El tiempo...

Las sábanas de mi cama las coloreó el silencio
la noche en que cerré los ojos
cansada de no verte,
y a las manos se les perdió el sentido
entumecidas
de tanto agarrar vacío.

La voz se me quebró en la boca
de llamarte a gritos
con el alma,
y en los oídos oculté tu nombre
ciego, mudo, sordo,
y carcomido.

Y el tiempo pasa y escribe de nuevo.
Pero el tiempo no puede traer
Lo que ya se ha ido.

El tiempo no puede escribir
lo que ya no ha sido.

Cuatro letras

La segunda vez que las cuatro letras de tu nombre ordenadas de la misma forma tocan a mi puerta y dicen “aquí estoy”. Y ya van dos de dos...

Y no tienes el acento hermoso, ni eres alto, y objetivamente tampoco guapo. Ni siquiera te esfuerzas en parecer simpático.

Son tus ojos color común, y tu nariz aguileña, los que se las apañan para que me sienta cómoda imaginando en mis manos la cucharilla de acero que mueve un café a medias.

No es nada en concreto.

Tan sólo es química, con tilde en la e....

;)

lunes, 24 de noviembre de 2008

Ni se te ocurraaaaaaaaaaaaa

¡Ni se te ocurra!
No te atrevas a crearme esta dependencia cuando nadie te dio derecho a entar sabiendo que no estás para cumplir!
Vete antes de que empiece a exigirte y no puedas darme nada de lo que necesito, vete antes de que me entretenga pegando martillazos a los muros que voy a ponerte para que no vuelvas a hacerlo otra vez.
Estás a tiempo de dejar las cosas como están.

Si no, aténte a las consecuencias...

domingo, 23 de noviembre de 2008

Ojalá me dolieras....

video

Basado en el Post de su mismo nombre, cuya fecha ahora no recuerdo....

;P

Muerte contigo!!

A qué tribunal he de acudir a demandarte por no haberme devuelto cada latido desacompasado que tiré contigo?
¿A qué vertedero tengo que ir para buscar entre basuras los pedazos de mentiras que me pinté en la cara y ya se me han borrado?
¿En qué comisaría puedo pararme para poner orden de alejamiento a tu recuerdo, que siempre viene en forma de flecha certera y envenenada?
¿Donde puedo firmar para volver atrás el tiempo y no conocerte nunca?
No conocerte nunca...
No conocerte nunca...
No conocerte nunca...


Realmente estás podrido.
Y apestas!

sábado, 22 de noviembre de 2008

De novias y compañeros de piso

Te vi ya el primer día y me pasó por el pecho ese algo que llaman x. Y sin embargo no le presté mayor atención porque tenía los ojos llenos de basura empapelada con lazo rojo.

Pasaron los días y siempre me prestaste mayor atención de la debida. Y yo apenas te hablaba porque hacerlo hubiera supuesto dejar salir cosas que por la circunstancias no tenían más remedio que quedarse dentro.
No tenían derecho a salir.
Nos conformamos con repetir posiciones e intercambiar rutinas cada día, con fantasear con los y si todo fuera diferente y aquí en lugar de él estuviera él, y en lugar de él estuviera yo.

Y cada día con mayor fuerza iba deseando cambiarme de sofá, e iba deseando ser destinataria de tus ojos de mendigo y tus abrazos de hueso, de tus partituras sacadas siempre cuando estaba yo delante, de tu cortesía regalada como metáfora de flores, y cada día con más fuerza me encerraba en un habitación acompañada sabiendo que tu pelo se ondulaba en otra tres cuartos más allá.
Y sé que a ti no te hubiera molestado rotar un puesto al dar las doce, aunque nunca me lo hubieras dicho.
Porque me lo ha dicho tu piel...

Y ayer me encuentras y vienes hasta mí, cuando pensaba ya que no existías y vivías fuera de mi ámbito de alcance, aunque conozca perfectamente el número de tu puerta, y apenas te recordaba, porque todo lo asociado a la basura hace tiempo que fue borrado a conciencia de mi armario. Pero llegas con el pelo más corto y cara de sorpresa, cara de no esperarme allí, de no volver a esperar verme nunca, como tampoco yo esperaba tenerte otra vez tan cerca. Nunca tan cerca, en realidad. Y me dicen tus labios obligados por tus ojos negros que te alegras de verme, que te alegras mucho. Y sonríes, y me hace sonreír. Y te fijas en mí cuando apenas nadie se ha fijado y me dices que me ha cambiado la nariz. E intentas consolarme echando sutilmente mierda de forma delicada sobre el recuerdo de una habitación totalmente impersonal, pero no nos importa, porque tú me estás mirando y yo te estoy mirando, y no te quieres ir, y yo no sé que hacer ni qué decir para que te quedes. Porque ambos sabemos que que te quedes no estaría bien, aunque sólo imaginarlo ya fuera fantástico. Y tú eres consecuente.
Y te alejas de mí sin perder el contacto de tus ojos con mis ojos, de ti conmigo.

Y te marchas.

Y el resto de la noche, ya sin ti, no me hallo.

Hoy no me hallo después de ti...

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Sola

Nada me da más miedo que los ojos que miran sucio, que la voz que nadie escucha y ya no es bienvenida y no vuelve, y no le queda otra que vagar transparente golpeándose contra las paredes de ladrillo y cemento.

Nada me da más miedo que quedarme aparcada entre el hastío de cuatro paredes y una cama a la que siempre le sobra la mitad, aunque sea pequeña. Y no saber si este es mi sitio porque alguien se olvidó de dibujarme la marca, y yo lo necesito todo mascado y con notas a pie de página, y me pierdo entre las nieblas que yo misma creo soltando el vaho de mi boca preñada y triste.

Nada me da más miedo que acostumbrarme a este estado decrépito, que tirar la toalla al cajón de los trapos sucios, y resignarme a dejar vacíos los huecos que sólo llenan los tús.

Salvo seguir dependiendo tanto de la necesidad de huir de todos estos miedos.

Y es que los llantos no los ahogo en el agua.

La pena no se me quita fingiendo.

Y el corazón no deja de sentirse solo....

El lado oscuro

El lado oscuro del amor no es otro sitio que aquel en que quiero amarte y no puedo, aquel en que aprecio lo que eres y me esfuerzo en subvertir los sentimientos, y me lo impides, me lo impide todo, y sólo puedo mirarte a la mitad de lo que me gustaría, y sólo puedo sentir la sombra de lo que tu querrías.

No hay nada peor que vivir en el lado oscuro.

No hay nada peor que no poder sentir.

Lo siento.

Nunca lo pude evitar.

Despreciaba cada intento tuyo de hacerme risa, cada beso que sólo era saliva, cada comentario desafortunado, cada día que pasaba y me clavaba en la garganta la impotencia de saber que todas esas cosas jamás tendrían solución. Por mucho que yo te quise, siempre estuve contigo en le lado oscuro.

Y sin embargo, a ti te debo gran parte de lo que soy.
Para ti, en la boca no me caben bastantes GRACIAS.

Por las noches de conciertos con guitarra.
Por los dibujos que me hacías con tanto amor.
Por cambiarme por completo el modo de vestir.
Por la lista de canciones que sólo son contigo, a las que estás atado y con las que siempre vuelves.
Por que lejos de hacerme sentir mal por mi cuerpo, adoraras cada uno de los rincones que escondía mi piel láctea.
Por tu amor demostrado en forma de ensalada de pasta y cocina.
Por tu sinceridad aplastante. Por no tener miedo a mi reacción. Por primar siempre mi bien, sobre todas las cosas.
Por pensar en mí al andar por la calle.
Por tu forma de conocerme, de saber calmarme, de sermonearme, de darme en el clavo siempre.
Por las noches que sacrificaste con el teléfono para que yo durmiera sintiéndote cerca cuando estabas lejos. Con lo que lo odias.
Por tu ilusión de pasar la vida a mi lado, siempre.

Para siempre....

Cuánto me esforcé en amarte, en devolverte lo mismo. Cuanto insistí para que te abrieras a mí, pensando que yo estaba lista.
Y no lo estaba.

Cuanto luché por derribar tus barreras ,y la puerta grande, pensando que te quería. Pensando que amarte era pan comido.
Y no lo era.

Y me diste todo cuanto tenías y yo lo guardé sin poder usarlo.
Desperdiciado.

Lo siento muchísimo.

Yo quería amarte.
Yo quería sentir lo mismo.

Pero no pude.

No lo pude evitar.

Ahora estás con otra chica, y no sé ni cómo te va porque hace tiempo descubrimos que nos era imposible ser amigos. Porque tú me miras distinto aún. Porque no puedo evitar sentirme culpable a tu lado.

Ahora probablemnte seas feliz.

Ahora yo me quedo en las sombras, pensando como cada día si mi vida hubiera sido mejor si hubiera decidido pasarla contigo, pese a todo.

Si tanto sueño loco no me pasará factura.

Si algún día alguien podrá marcarme de la misma manera en que lo has hecho tú.
Aunque las respuestas nunca llegan.

Así que lo siento.

Te quise hasta la médula, pero en gris.
Te quise a rabiar, pero como amigo.

Nunca pude evitar el despreciar cada intento tuyo de hacerme risa, cada beso que sólo era saliva, cada comentario desafortunado, cada día que pasaba y me clavaba en la garganta la impotencia de saber que todas esas cosas jamás tendrían solución.
Que jamás podría amarte.

Por mucho que yo te quise, siempre estuve contigo en el lado oscuro.

Perdóname...

Yo no lo pude controlar.

Piercing....

Rompo la rutina de no mostrar imágenes mías para demostrar con pruebas que efectivamente esta soy yo, y que finalmente reuní el valor necesario para perforarme la nariz.


Pase lo que pase, no me arrepiento. Lo prometo....

lunes, 17 de noviembre de 2008

Al-f-onso Vegas

Siempre te miré directa y en contra de la costumbre contigo me cuesta mirar dos veces. O tres, o más.
Eres opaco y extraño, eres excéntrico y te rodea una nube negra que coges con alfileres porque te gusta que te acompañe. Con la otra mano haces pompas de colores.
Me da miedo mirarte a los ojos y ver que sufres. Prefiero quedarme a las puertas e imaginar que tu interior también está lleno de pompas.
Soy una cobarde.

Y sin embargo es tu forma de sentir y hacer sentir, es tu ser epecial, que a una misma vez te aparta y te acerca, es tu condena y tu premio. No sé como puedes levantarte cada día con tal carga de pesos opuestos y conservar la sonrisa o lucir la des-sorisa con tanta dignidad. Con tanta belleza.
No sé cómo puedes volver el existir a un vivir pleno cuando te lo propones, sólo con abrir las manos y dejar entrar.

No sé si serás feliz. No sé si puedes serlo.

Pero eres especial, no lo puedes evitar.

Así que aunque tus zapatillas de deporte no combinen bien, no dejes de escribir, pequeño saltamontes.
Y no escribas para nadie, salvo para ti.

Y para absolutamente todos los demás....

;)

Coris Julia, también llamado Doncella

Piso el terreno que se hunde por momentos cuando vengo de ser etérea y no pensar que aún existe gente como tú.


Y me topo con la dura realidad de que todavía existes, y lo que era sigue siendo y lo que soy será si no hago por dejar de serlo, y lo que eres por desgracia nunca cambia.


Y apunto en mi libreta los consejos que me da quien bien sabe darlos, y rezo porque llegue el día enque los automatice y me salgan de forma natural, y rezo por el día en que deje de estar el suelo lleno de barro, y por el día en que dejes de hacerle daño a ella, y por el día enque tenga el valor de decirte que ya no me interesas para nada, y por el día enque deje de hacerme daño yo, y por el día enque no haga falta un Dios , ni un cuento, ni nada más que sonreir y ver que todo está en su sitio.


Y es el mío el más bonito de los peces, y los colores y la plata no le impiden al coris julia que se lo coman los más feos que no pierden el tiempo en decorarse las escamas porque se ocupan ya en buscar presas y en devorar por trozos y editar fascículos en magazines con las visceras seccionadas en aparente actitud científica.


No necesito adoquines en las calles ni atardeceres que no amanezcan. Ni siquera necesito helado de nata y tarta de queso y dulce de leche cuando esté deprimida, ni bufanda ni gorro cuando el frío me hiele. Sólo necesito aprender a ponerte tope para fingir que soy democrática, y luego darte la patada tan fuerte como me den las piernas, y que no vuelvas nunca, y vayas a decir tonterías a quien le sobre tiempo que desperdiciar contigo.



Yo también empiezo mi cuenta atrás.


Contigo.


Conmigo.


Con el polvo de las lejas que me pongo de corbata.


Con los sueños que descarté por considerarlos a deshoras.


Sólo es cuestión de tiempo, y de ganas.


Y me sobran ambas.


Post

La luz reflejada en la piedra vieja.
El aire a humedad.
El corazón henchido.
El italiano en los oídos.
Lo que no me cabe en los ojos.
Sonrisas por todas partes.

No es Roma.

Sois vosotras....

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Roma

Tantas veces he soñado con tenerte enfrente, Italia.... Y mañana a estas horas estaré bebiéndome tus calles, llorando con felicidad sin límites tus noches y tus días, y tus gentes, y tus ruinas, y tus óleos, y tu aire a vieja.

Veintidós años como cuenta atrás que en unas horas llegarán a cero, y BUM.

Por mucho que hoy me quiera morir porque me asfixia ser artista a tiempo total, mañana dejaré los pesos en tierra, y seré etérea.

Y seré romana...

martes, 11 de noviembre de 2008

Gracias a ti también...

Tú no lo sabes porque no estabas en los cuartos donde dormía yo, si bien uno de ellos lo conoces perfectamente bien.

Tú no lo sabes, pero siempre me interesaste, siempre hubo porción y media de ternura para ti cuando sólo eras una foto de una chica en un blog, cuando sólo eras la pobre niña que quedó en el camino cuando yo aparecí, la chica que supuestamente no llegaba a ser lo bastante buena para hacer de esposa en el teatro que sin comerlo ni beberlo nos hemos montado.

Tú no lo sabes, pero yo leí tu cuento una noche y no pude sino asombrarme y pensar que una persona que dice las cosas de tal forma a la fuerza tenía que ser especial.

Que una persona que ponía en su boca las cosas que yo no me atrevía a decir despertaba mi admiración. Me habría tomado un café contigo cualquier día, a cualquier hora. Sin conocerte. Aunque sólo fueras una sombra, aunque en el fondo te viera como una amenaza. Eras un enemigo digno, de esos que te matan y sonríes, pues nadie merece matarte tanto como él.


Y un día ocurrió. El resto de la historia la sabes porque es de las dos. La compramos en el rastrillo y la hicimos a nuestra medida y lleva nuestros nombres y la hemos pintado ambas, juntas, con el mismo pincel y los mismos colores, y tu mano y la mía se complementan para hacer un lienzo de difícil salida, pero que prometo no pedirte nunca. Y hemos trabajado duro para hacer la colada sin que nos destiña, y me ha costado quitarte la piel reseca de tu cuerpo.

Pero lo he conseguido.

Y mereció la pena...

Porque eres blanca y reluciente y cristalina, y tu cara es un poema, y tus ojos están vivos, y toda tú estás recién nacida y eres pura y virginal, aunque no lo creas. Y desprendes tanta luz que no te das ni cuenta, y es tan fácil sentirse bien estando contigo, y eres tan alegre cuando quieres...

Lástima que te esfuerces en ensuciarte con las sombras esa piel cristalina de polvo estrellado que te tocó en suerte. Es una lástima que pudiendo tenerlo todo libremente quieras vivir sólo con los cuartos. Es una lástima que no veas lo que eres y te esfuerces en ser algo que no te pega. Y es cierto que a veces eres mala y que te gusta serlo. Pero qué esperar de ti cuando tu víctima primera siempre eres tú...

Así que no te echaré la bronca.

Este post solamente es para decirte que sí, que yo también te doy las gracias por dejarte abordar. Que te doy las gracias por traerme aire fresco, que te doy las gracias por dejarme entrar en lo tuyo desde el principio, sin ninguna garantía de salir sin rasguños de una gata cornuda y herida.

Y que mis puertas están abiertas para ti y lo mío cada vez que quieras. Y que repito lo que te dije aquel día, en el primer taxi, la primera noche del primer encuentro.

Que será un placer quedar contigo, cada vez que quieras.

:)

lunes, 10 de noviembre de 2008

Eduardo..

Te vi justo cuando ya sólo te recordaba en la distancia muy lejana.
Y vuelves a decir cosas que no piensas, y vuelves a regalarme lo que nada te cuesta, y vuelves a tiritarme el cuello, y me desabrochas la camisa sin tocarme, desde lejos. Y repites los arrobos en mi cara, y el palpitar en todo el cuerpo. Con tu camisa de leñador.
Y me vuela la mente al nosotros, a las manos como bocas y a las bocas como cremalleras.
Te busca mi alma perdida e intenta por todos los medios echar la vista atrás y detener el tiempo en un pasado que ni a duras penas ya vuelve. Ni aún queriéndolo.

Porque me gustabas mucho.
Porque me gustas aún.

Pero yo ahora ya no soy la misma.
Y me guardo en el bolsillo el dedo que se muere de ganas de pulsar tu número. Por mucho que me gustes. Por mucho que me atraigas. Por muy sola que me sienta. Por muy guapo que te encuentre. Por muchas noches anotadas que se hayan quedado en el papel.

Ya no volveré a llamarte, porque ésta es una carrera de fondo, y yo no sé perder....

Así que me dejo la segunda persona-, y las ganas de usarla contigo, para cuando no la oigas...
Para cuando no necesite decirla, ni sentirla, ni tenerla al lado.

Me la dejo para cuando ya sepa usar el yo...

Veteeee!!!!!!!!!!

Qué ganas tengo ya de marcharme de esta calle que me tiene harta, llena de farolas como tú, que ni para dar luz sirven.

Estoy cansada de llevarte a ti y a las que son como tú a remolque, sólo porque estás muy ocupada pintándote la cara y no te deja tiempo para ponerte a pensar en cuál es tu verdadero problema. Te quedas mejor resguardada en tu victimismo estúpido y tu falta de criterio. Me tienes ya cansada de tus lágrimas de cocodrilo y tus cambios de humor, y tu necesidad continua de atención.

Bastantes problemas tengo ya yo como para solucionar los tuyos, estoy harta de que lejos de intentar aliviarme de vez en cuando me cargues con tus traumas de forma sistemática, y ni te des cuenta de que para mí supone un esfuerzo, un plus que ya se me está agotando.

Porque una cosa es que te quiera y quiera ayudarte, y otra que estar contigo suponga hacerte el camino para que no te duela mientras pasas.

Pues lo siento, lo siento pero hace tiempo ya que tus lágrimas no me conmueven, y la culpa la has tenido tú.

Así que vete, por favor.

Vete tú también...

sábado, 8 de noviembre de 2008

Rehabilitación

En plena terapia de rehabilitación me hallo sumergida, desintoxicándome de fugaces pieles sobre mis pieles, de sonrisas de tránsito guardadas a medio camino entre la boca y mis caderas. Curándome con parsimonioso victimismo de las formas verbales caducas y los trajes de noche siempre luminosos.

Duros son los comienzos, duro resistirse al objeto necesitado, duro vencer la carrera de la médula y el pulso acelerado que presiona el globo ocular. Duro hacer como que no me pone la carne de gallina la ansiada cercanía. Duro pasar el mono con gente, y aún más duro pasarlo sola.

Pero el premio es grande y pesa más que el aire, y toda dependencia con ganas desaparece, y todo cambio con esperanza se produce, y todo sueño con ilusión se cumple, y toda vida con amor se ensancha....

viernes, 7 de noviembre de 2008

Fin...

Hoy gasté tu bonobús, y no pienso recargarlo.

Nada nos une ya.

A mamá....

Que eres masculina donde las haya, que dar besos nunca fue santo de tu devoción y el cariño lo dejas disfrazado en los platos de la cocina.

Que tú y yo no nos entendemos desde nunca y sin embargo nadie me lee como lo haces tú. Tienes un sensor, acaso me colaste la otra mitad del microchip cuando me tuviste dentro.

Porque te peleas por nosotras ante cualquiera, porque te enorgulleces de mí como nadie, y no por eso dejas de tratarme con objetividad.

Porque en tu idioma me escribes cartas invisibles, cartas de amor del bueno, del que no me falla. Porque estas ahí siempre para evitar que salte, y estás para pegarme cuando me rompo.

Porque me gritas por tonterías, y sin embargo cada vez que he acudido a ti llena de vergüenza y desencanto has abierto los brazos a tu manera tosca, y me has rodeado por completo y has puesto soluciones a los caminos cortados, creándome otros o dándome la mano para saltar las vayas.

Porque estás dispuesta siempre a no cometer los fallos que cometieron contigo, porque te gusta aprender de tus errores y te esfuerzas cono nadie en ser cada día mejor persona.

Porque tienes esa forma de querer, y de venderte, que pasa desapercibida hasta que ya es tarde para valorarla.

Porque has sido capaz de crear con papá un bloque irrompible sin dejar por ello de ser tú, que hace que sienta que mientras no me faltéis vosotros todo tiene solución.

Y sin embargo nunca tengo el valor de decirte que te quiero. Ni siquiera tengo el arrojo para demostrártelo y tratarte como te mereces.

A nadie trato tan mal como a ti.

A nadie uso de la misma forma.

Nadie me hace sentir tan culpable.

Pero te quiero...

Y sólo espero que algún día sientas cuánto...

Ya no más...

No me cabe ya más nada en los adentros.
Algún día tendré el valor de decirme a mí misma que ya está, que ya no más de lo de siempre.

"Ya no más, por favor".

Deja de acabar contigo...

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Si yo no me respeto... ¿Quién lo hará?

No nací para servir para vivir de estado gaseoso, por mucho que lo llene todo de humo, y por mucho que me crea que no se me encharcan los pulmones de este aire reviciado, por mucho que crea que lo puedo controlar y vaciarlo cuando yo quiera.

Yo nací para creer que es posible darle forma a las cosas y cambiar temperaturas con la mente y volver lo etéreo sólido, y volver lo negro blanco, sólo con mi boca, y con mis manos, y con mis ojos, y con mis labios. Sólo con atrapar el humo y encerrarlo entre los dedos, y apretar bien fuerte, y soltarlo condensado, y de colores, y real, y fiel, y vivo, y mío.

Sabes que sé que éste no es el camino, y yo sé tan bien como tú sabes que de seguir esta senda voy a acabar a las espaldas de donde salí, aún peor incluso. Tengo que centrarme y abstraerme y soltar las pesas y los lastres y quitar amarras, y dejar de necesitar y de pedir y empezar la casa por abajo, y sembrar buenos cimientos que florezcan sin plomo ni alquitrán en la parcela de hortalizas que me he comprado. Da igual si por un tiempo me alimento de patatas. Sólo quiero saber cómo hacer para cambiar las cosas, sólo quiero tener la guía para ser capaz de no perderme, y dar rodeos sólo cuando me apetezca...

Me siento tan perdida....

Es tan fácil desandar lo andado...

Es tan dulce llorar a oscuras....

No te aproveches de que aún no sé qué ropa visto. No me digas palabras que sabes no puedo resistir, ni me prometas que esta vez va a ser diferente y vas a compensar todo lo malo. No me hagas quererte de nuevo si te piensas volver a ir.
No me hagas creer de nuevo si no piensas volver a ser conmigo.
Sí. Tú. Yepes.
Y todos los demás.

No hay nada que puedas arreglar, salvo comprarme otro corazón nuevo y con olvido.
No hay nada que yo pueda hacer, salvo cambiarme de nombre y de vida y empezar de nuevo para cometer los mismos errores una y otra vez. Huyendo de los mismos, una y otra vez.
No hay nada que yo pueda hacer, salvo tramitar una orden de alejamiento contra mí misma y rezar para que tenga las agallas de cumplirla y tenga los cojones de marcharme a donde ni yo misma me pueda ver la cara de esposa sin marido que se me ha quedado.

Porque ni me respeto a mí misma, ni creo que merezca respeto. Y aunque sepa que todo lo que digo aquí y ahora no es cierto, y que valgo más que quien no me ve valer, me engaño a mí misma y me disfrazo de un todo vale y todo lo compesa, cuando en realidad es sólo que no tengo las agallas de plantarme frente al espejo y decirme a mí misma que no me están respetando.
Basta ya de usar los cristalinos sólo para disfrazarme los labios. Basta ya de tragar y tragar y tragar hasta la indecencia. Basa ya de justificar lo injustificable, de perfumar lo podrido en lugar de tirarlo directamente a la basura. Basta ya de buscar donde no me llaman y encima enfadarme con el mundo porque no me dió lo que pedí, habiéndolo exigido a deshoras y de malas maneras.

Éstas no son las formas.
Éste no es el contenido.
Así no se llega y nada se consigue.
Y lo sé.

Es sólo que me encuentro tan perdida...

Y es tan fácil desandar lo andado....

Y es tan dulce llorar a oscuras...

"Calle Asturias". Raya...

Sin duda el post por excelencia, el POST con mayúsculas, la palabra conjugada de forma inmejorable, el sentimiento goteando de las letras, el amor que mata y muere a la misma vez, el corazón a cien por hora al reelerlo, las lágrimas al borde del asomo, el Arte hecho verbo y el verbo siendo vida.
Todo lo que diga se te queda corto..... Y me lo ha regalado!!!!!!!!!!!!!

"Calle Asturias
No busques entre lineas palabras que no te pertenecen, porque si alguna vez te di mi nube, ella se disipó y te dejó ausente, duele el hueco que dejaste en mi cabeza, duelen tus horas de pensar en mi, duele de tal forma que tu dolor no deja de alegrarme, y no, ya mis estribillos no hablan de ti, y estas palabras ya han dejado de sufrir."

http://www.acordesmenores.wordpress.com/

Gracias.... :)

martes, 4 de noviembre de 2008

Guiño

"Un guiño es el día.
No sabe dónde meterse
cuando tu figura
despierta a mi vera"

Guiño es esto,
en esto nos hemos convertido,
en robarle la gracia a los minutos,
en parapetarnos tras los muros
para que nadie vea
que nos estamos compartiendo,
en ilegales hemos posado nuestra gracia.

Al final sólo quedan guiños
congelados en formol,
y promesas que no llegan,
pero que alegran.

Algún día
nos compartiremos.

Lascivia...

Antes de ti mi piel no servía
más que para tapar vísceras
y contener el aire.

Es sólo despés de ti,
y contigo,
que mi piel se vuelve viva
y además de envoltorio
tiene naturaleza propia,
y a su lista de funciones
se une ahora
ser recipiente de caricias,
contenedor de tu lascivia.

Lascivia-me
todo lo que puedas,
y hasta que no puedas más.

Lléname de ti,
y de lo tuyo,
entera.

Que me duelas la carne
aún después de ya no estar.

lunes, 3 de noviembre de 2008

"Algo". Second

Dentro del abanico de cosas rastreras que se pueden hacer, una de ellas es regalar canciones que han sido previamente regaladas, canciones que se dijeron cuando debían ser dichas porque significaban algo, y que aún significan una vez que se las ha llevado el viento.
Al menos ésta no me la han arrebatado...
Así por lo menos puedo usarla para esconderme bajo ella cuando nadie esté mirando....



"ALGO". Second.

"Recuerdo cada escena como si fuera de ayer, en este sillón,atado sin tener donde ir, ningún lugar, se me hace eterno.
Recuerdo cada día, todos han quedado bien en mi composición,atado sin tener donde ir, ningún lugar, se me hace eterno.
De nuevo veo capítulos con fragmentos que grabé,los tengo en mi mente cuando estás en ellos.
Y vuelvo a ser yo mismo, son lo único que hay,son lo que ahora tengo, por lo menos algo.
La historia terminó y nadie la vuelve a contar,se muere donde está.Lo he visto tantas veces, no quiero que pase más,no está pasando.
De nuevo veo capítulos con fragmentos que grabé,los tengo en mi mente cuando estás en ellos.Y vuelvo a ser yo mismo, son lo único que hay,son lo que ahora tengo, por lo menos algo.
De nuevo veo capítulos con fragmentos que grabé,los tengo en mi mente cuando estás en ellos.Y vuelvo a ser yo mismo, son lo único que hay,son lo que ahora tengo, por lo menos algo ...
por lo menos algo ...
por lo menos algo ...

Sólo quería mirarte por última vez,
sólo quería tocarte por última vez,
sólo quería mirarte por última vez,s
ólo quería tocarte por última vez,
son lo único que hay"


Qué fácil sería todo si...

Qué fácil sería todo con levantar el rabo y dejar que me olieras el culo, y olértelo luego yo a ver si somos afines, y que nos reconociéramos los iguales con los ojos, y con la nariz, y con las manos, y pudiéramos no perder el tiempo en la gente que no merece la pena, en la gente que menoscava nuestras defensas y sólo sirve para que disfracemos nuestro fracaso de un eterno aprender de lo vivido. Ojalá no fuera necesario, ojalá todo me fuera bien del primer día al último y lo único que tuviera que tener claro es que ser feliz es jodidamente fácil, y que sólo necesito latir sin límite y sin barreras autoconstruidas y sin miedos a las incertidumbres.

Que fácil sería todo si pudiéramos ser animales y cómo los animales sentir, si pudiéramos ahorrar el amor tirado a la basura e invertirlo desde un comienzo en fondos de interés y letras del tesoro que te devolvieran beneficios triplicados en forma de amor del bueno y del correspondido, sin lugar a dudas y sin riesgos de crisis.

Cómo cansa aprender para nada y creer encima que nos va a servir para algo, y fingir que realmente creemos que esa es la gracia de la vida cando cualquiera de nosotros firmaría desde ya la licencia para ser felices eternamente.

Cualquiera que no esté loco.

Lamentablemente somos muchos los locos...

domingo, 2 de noviembre de 2008

Farmacéutico...

Estimado farmacéutico:
Te he hecho entrega de la única papeleta para el sorteo cuyo premio gordo soy yo.
Ahora te toca mover ficha.
Aunque creo que ya sabes la que quiero que muevas...

sábado, 1 de noviembre de 2008

Yepes, exmargallón

No sé si te acuerdas de que al principio no eras nada salvo el gigante de la clase que se sentaba al final y que no abría la boca ni para pedir. No te descubrí hasta los 14. Yo venía de mi primera ruptura sentimental, o acaso aún estabamos empezando a empezar. La cuestión es que yo salía y entraba por momentos en el amor por excelencia de mi vida, (que tal vez algún día tenga un post), y tú salías y entrabas por momentos en la vida de aquella chica que jamás te mereciste y aún así te permitiste el lujo de apartar, aunque eso sería mucho más tarde.
Y tú y yo fuimos acercándonos poco a poco. Ambos tanteándonos las almas sin jamás haber juntado ni las manos ni las bocas. No nos hacía falta. Eras mi primer mejor amigo. Por aquel entonces creía que para que las cosas duraran sólo había que quererlo. Aún hoy lo defiendo. Y si no estás aquí conmigo ahora acaso sea porque no quisiste. Y el quizá es sólo una licencia que te regalo, porque hoy estoy llena de amor.

Sabes como yo que siempre te quise y siempre me quisiste. Que para mí fuiste el hermano que no tuve, fuiste un pilar al que siempre, absolutamente siempre, me asía cuando lo necesitaba, porque eres puro y eres fuerte. Y no porque fueras compresivo o me entendieras. Entre nosotros nunca hubo palabras porque los silencios nos llenaban más, y saber que eras y que querías ser a mi lado siempre fue suficiente para que no pasara un sólo día sin que te sintiera y supiera cuán importante eras para mí.

Superamos la distancia. Superamos el no vernos jamás. Seguías en mi ida y sin necesidad de decírmelo a cada instante yo sabía que seguía en la tuya.
No me moví de tu lado mientras estuviste en el hospital, y sólo dejaste que yo te diera el yogur, que yo te cuidara. Sabes perfectamente que jamás vas a poder vivir sin mí, sabes que me vas a llevar allá a donde vayas, porque eres tanto para mí como lo soy yo para ti. O éramos.

Sabes que pensabas en mí de forma indecorosa los días impares, y que yo lo hacía los pares, y que una vez al mes se juntaba el calendario y ambos nos rozábamos, y ambos estallábamos de ganas de cruzar la línea y ver qué se sentía estando los dos del mismo lado. Pero nunca lo hicimos, porque lo que teníamos era tan grande y tan blanco que jamás nos hubiéramos permitido mancharlo. Esa era la idea. La idea era que jamás dejaríamos de estar juntos, aunque amáramos a otros. Porque hay amores que no son incompatibles, ni necesariamente excluyentes. Y hasta que llegó ella yo creía que el nuestro era uno de ésos.

Ni tus novias ni mis novios jamás fueron obstáculo para ser amigos. Era requesito para estar conmigo que tú vinieras en el pack. Y ni siquiera tuve jamás que decir por qué. Entonces llegó la chica guapa y estúpida. Llego la niña malcriada y retorcida de cara preciosa. Y tú jamás te habías visto en nada igual, era tan jodidamente guapa que dabas gracias cada día de que se hubiera fijado en alguien como tú, no es así? Gracias a esa rata por querer estar contigo, que eres la persona más noble que he conocido en mi vida. Y esa rata dice que siente celos de tu relación conmigo. Y que es o ella o yo.

Sobra decir qué escogiste. Y sé cuáles son tus razones y no te guardo rencor porque en cierta forma las entiendo, van contigo y con tu situación. Pero me has partido el corazón, yepes. Me has hecho más daño que ningún hombre, porque tú eras más que todos. Fuiste mi primera gran decepción.

Y hoy te tengo que ver, y seguro que tú ni siquiera sabes lo que me dueles, seguro que crees que no te llamo y que he dejado de escribirte porque estoy ocupada. Seguro que crees que esto es pasajero o que soy tan comprensiva que te lo voy a perdonar. O a lo mejor en realidad te importaba tan poco que todo te da igual.

Así que dime, Yepes.
De qué me sirve que guardes mis cartas en un cofre si ya no las lees.
De qué me sirve pensarte si tú ya no me piensas.
De qué me sirve recordarte si lo que hubo ya se fue, y no quieres que vuelva.

Dime de qué me sirve escribirte todo esto si ya no hablas en mi idioma.
Dime de qué me sirve quererte, y cómo demonios consigo dejarte de querer....

Aunque seguro que no lo sabes.
Porque estás con ella y te ha prohibido responder.

Halloween & Día de todos los santos

Yo soy la chica de anoche que oculta por un traje ridículo se ahoga en alcohol servido en copa ancha, y que es incapaz de mantener el equilibrio ni los ojos abiertos, y que aún así se resiste a soltar la copa por temor a que se le pasen los efectos y tenga que volver a ver la vida como es, como la veía antes de salir, o mucho peor, que el alcohol generalmente lo deja todo frío, y sucio, y triste, cuando se va a ninguna parte.
Y sí, yo era ésa que siempre dijo jamás beberé porque no me gusta, y que anoche observaba a cuatro patas sobre el suelo lleno de meados lo abyecto que acaba de arrojar junto a una farola, y no era consciente y a la vez lo era, de que acababa de hacer lo que tantas veces repudia, y lo que juró y perjuró que nunca más haría. Vomitar.
Y la que llamó a quien no debía cuando menos debía, y firmó su sentencia de muerte sin lugar posible a apelaciones, porque ya no las quiero. Ya no me gustas.

Yo soy la chica que a un disfraz de demonio le añade la historia que le da la gana. Yo soy la mala conciencia que pone el veneno en la copa de las hermosísimas viudas negras. Yo soy el demonio que les sopla al oído lo que tienen que hacer, y cómo hacerlo.

Y a la mañana siguiente sólo soy la chica demacrada y decrépita que parece no haberse quitado el disfraz de muerta para ir a visitar a los otros muertos, como si fueran a estar realmente allí esperando a que acudamos en manada, como si de existir no estuvieran conmigo cada día, a cada instante...

Y soy esa misma que gira la cabeza y mira al suelo cuando tú pasas con los tuyos. Y tu madre no tiene otra maldita idea que decirte que ahí estoy, y a tí no te queda otra que venir a saludarme, y mi estrategia de fingida indiferencia, que se ha convertido en indiferencia real, se me cae a la basura y no me queda otra que saludarte como si aún te quisiera un algo...

Pero tú mereces un post para tí solo. Y allá voy...

La tercera persona del singular se conjuga sólo en femenino...

Es curioso cómo pasas de ser la pobre víctima que me inspiraba ternura a la hembra que se me coloca enfrente y me hace sentir torpe, frígida y sexualmnete inactiva. Sólo con decirlo. Sólo con pensarlo. Sólo conque yo me sugestione y me autoetiquete. Así me hiciste sentir la primera vez.

La segunda vez-primera parte (prealcohol) en cambio eras la pobre niña débil y falta de cariño que se sorprendía de descubrir que había sido desnudada en veinte segundos por unos ojos que ven a través de la ropa. La mujer fatal quedaba fuera de la mesa. Y no la eché de menos.

La segunda vez-segunda parte (postalcohol) toda la importancia me la guardé para mí, y para la ebullición de latires que me producía tenerte cerca, sabiendo quienes éramos y lo poco que pintábamos juntas. Nunca me planteé tener nada con una mujer. Y esa noche te hubiera comido la boca hasta hacerte sangre. ¿Será el alcohol?

La tercera vez sacas una nueva personalidad, o yo abro el ojo y dejo pasar otro de tus matices, y pasas a ser colega y amiga de toda la vida, y te camuflas y me haces sentir cómoda y te noto cómoda conmigo y lo mío...

¿Cómo puedes variarme tanto?
¿Qué hacemos ahora con todo esto?
¿Qué se te ocurre hacer conmigo y contigo?

Porque vendes contrastes y eres contraste en realidad, y no sé que parte hace que me atraigas tanto, si es la fascinación que ejerce la niña mala, que destilan tus palabras y tu forma de mirar, o la ternura de saber que en realidad de mala sólo tienes el nombre, y que lo que de verdad te importa te lo callas? ¿O será que creo que estás falta de todo lo que a mí me sobra y me nace pasarte todo mi excedente?
¿O será tu boca, simplemente?

Y al final siempre acaba habiendo un él entre nosotras, es imposible que salga del cuento donde ya no pinta nada. Qué pena que hayas tenido que ensuciar mi post con gente que no merece ni ser nombrada. Supongo que no se puede evitar. Al fin y al cabo no seríamos si no hubiese sido él antes. No me habrías mirado de no saber quién era yo, y probablenmete yo no te hubiera visto si no fueras quien él te ha hecho ser. Aún así, para mí ese él no va a quitarme más tiempo ni se merece más palabras. Sólo hago la excepción porque por ahora él es tú. Lo peor de ti, pero aún sigue ahí porque tú así lo quieres, y yo te apoyo porque a día de hoy compensas, pero trabajaré para borrarlo de entre nosotras cada vez que te tenga enfrente, y aunque no te tenga.

Porque tú por ti misma me importas desde ahora.
Y en este post sólo va a haber un ella.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Decálogo para un amor

Este es el manual de propiedades para uso y disfrute de esta chica que está ya cansada de venderse mal y quiere empezar a hacerlo bien. Este es el día en que detallo todas y cada una de las razones por las que no te queda otro remedio, a ti lector, que caer rendido a mis pies y suplicar mis manos. No te queda más remedio que caer enamorado de mí. No puede ser de otra forma. Así que aún estás a tiempo de darte la vuelta y cambiar de entrada. Tal vez luego sea demasiado tarde si no lo haces...

1.
Jamás tendrás que esperar con los huesos ya penando de osteoporosis a que salga del baño con las mejores galas, la cara llena de antiojeras y el colorete dos grados más oscuro que mi tono natural y siempre a juego con la media izquierda de mi zapato de tacón. Porque por regla general odio que me esperen y mucho más hacer esperar, y soy veloz como el viento, y mi look es más bien natural. Sólo combino las bragas con los calcetines y me pinto los ojos de negro para que no se vean tan tristes, y me pinto los labios granates si sé que me los van a morder. Salvo eso, nada más. De modo que si para ti ser mujer implica todas esas rutinas que yo no hago, harás bien dejando de leer, porque este post no va a dar resultado contigo.

2
En raras ocasiones me oirás quejarme ni patalear por mi culo prominente o mis pechos exagerados, porque este pantalón hace tiempo que no me viene quedando bien o porque hoy me levanté con un grano en la punta de la nariz que parece no hacer juego con los tres que me recorren lo más visible de la frente, pues si bien soy cosciente de cómo soy por fuera, llevo demasiados años ya concienciándome de cuán poco importa eso como para amargarme yo, y menos aún para amargártelo a ti. Prefiero que te me cuides las palabras a que te conviertas en un tío del montón.
Así que podrás llevarme a cenar a donde quieras y cuando quieras. Prometo no pedir ensalada...

3
Porque soy una nuera deliciosa, y eso siempre viene bien... ^^

4
Porque conmigo no te faltará la risa, no temo al ridículo y la vergüenza nunca estuvo de mi parte. Porque soy tosca y burra cuando tengo que serlo si consigo con eso arrancarte una sonisa, porque no me importa contarte un chiste aunque lo haga sin gracia, porque no me importa que las muecas me afeen la cara. Cómo me vean los demás es secundario. Porque nada es rebajarme si mi único fin es hacerte un bien a ti... [Prohibido usar esto contra mí......]

5
Porque prometo no hablar sin saber a no ser que esté convencida de lo que digo, aunque no tenga ni una remota idea de qué es lo que estoy diciendo. Porque soy sensata y prometo jamás dejarte en ridículo. Porque encajo en cualquier ambiente y jamás nadie podrá tildarme de tonta ni siquiera en una sola conversación. Porque seré digna de llenarte los silencios sin tener que fingir tú que te interesa lo que digo para poder luego llevarme a la caama. Prometo que te interesará realmente...
Porque estar conmigo es una apuesta segura de que una vida feliz está garantizada.

6
Porque tengo muchas cosas que decir, y muchas formas de decirlas, y puedes escoger cada día de qué manera quieres que te hable, porque el trasfondo va a ser siempre el mismo si tú permaneces conmigo...

7
Porque jamás me rindo y nunca cejo en mi empeño si la causa es noble y el fin me impulsa. No tengo miedo a los golpes ni me funcionan las lágrimas a modo de barrera, ni va conmigo esperar en casa a que me vengan a buscar las cosas.

8
Porque soy noble y fiel e incondicional hasta la médula. Porque una vez entras en mi vida ten por seguro que aunque tú salgas la huella se queda hasta que yo desaparezca.
Así que piénsatelo bien si no te gusta dejar pistas...

9
Porque no tengo doblez alguna, porque tengo el corazón lavado en perlán y aún está suave y lleno y esperando,porque lo que digo me lo creo,porque lo que creo lo hago, porque jamás robé un lápiz, ni he conseguido dormir nunca al soltar una mentira hasta que con las mismas la deshice o la pagué.
Porque soy transparente.
Porque jamás te haré daño si no me lo hago a mí primero.

10
Porque en un beso pongo el alma, y en una caricia se me va la vida, y jamás, jamás,jamás se me gastan ambas...


Y si con estas razones no te has enamorado, dedcididamente me acabas de joder el post...

¿Escribir sobre qué?

Voy a hacer un ejercico de autocontrol y desterrar los tús y la segunda persona del singlar de mi vida y vocabulario, así como la del plural cuando se usa para generalizar y hacer referencia a un conjunto de seres que normalmente llenan mis horas cerebrales, generalmente amargándolas, raramente para algo bueno que no haya podido conseguir yo por mis propios méritos.

Y ahora ya no sé sobre qué escribir..... :s

...

¿Y qué hago ahora con las palabras que escribo y que no te mereces?

martes, 28 de octubre de 2008

Mi eterna penitencia

Hay nombres que responden a personas que guardé bajo la ropa interior para que nadie los descubriera si le daba por fisgonear. Al final siempre asoma alguna letra, no hace falta que sea en momentos embarazosos. Con que la vea yo cuando voy a abrir el cajón y escoger qué cosa voy a calzarme hoy es más que suficiente.
Eso me pasa por no tirar los nombres a la basura y empeñarme en creer que soy lo bastante madura para convivir con ellos.

La verdad es que ambos sabemos qué pasó entre tú y yo y a la misma vez no sé que te corría en la sesera cuando hiciste lo que hiciste, cuando te dio por comportarte como te comportaste, ni por qué dejaste de ser cuando precisamente fuiste tú quien me presionó para que te abriera un hueco en mi vida, casi a la fuerza. Yo era feliz hasta que llegaste tú. Yo era feliz con él. Aún así quise ser feliz contigo, y estaba empezando a serlo...

No estoy orgullosa de lo que hice, auque es cierto que en aquellos momentos eras especial. Me la quise jugar contigo, de forma velada pedí permiso a la autoridad competente para pedir una excedencia que me llevara a ti y así tantear el terreno de tu casa y ver si realmente eras tan bueno como aparentabas. Y ya tenía planeada la manera de decirle a él a su vuelta que mejor era rescindir un contrato que a todas luces palidecía al lado del que me ofrecías firmar tú. Y afilé la punta de mi boli con todas sus consecuencias. Y aquellos besos fueron especiales hasta que dejaste de serlo y empezaste a hacer que no conciliara el sueño, que los remordimientos
se me colaran entre la sopa y me sintiera sucia, podrida y acabada por hacer con impunidad aparente lo que despreciaba antes de que llegaras tú. Utilizada y abandonada.Y conseguiste que me volviera desconfiada, y me has dejado un trauma que no se quita ni con amoníaco perfumado, y aún no sé por qué lo hiciste.

Porque al final cambiaste la promesa de una noche con Morrissey y una guitarra con piano por silencios sin justificación, y cogiste mi corazón y un cuchillo carnicero y lo hiciste trocitos milimétricos que fuiste usando para taponarte los agujeros de las habitaciones. Nunca me diste la canción que tenía mi nombre, y que tenía tus letras que sólo hablaban de mí. Y desapareciste como si tuvieras algo que esconder y yo hubiera sido una muñeca estúpida que usaste aún no sé ni con que intenciones, aún no sé si con premeditación.

Y escribir esto y escribirte a ti me abre la herida que ya ni me dolía. Pero hoy has aparecido como una ráfaga, y me toca pagar de nuevo, por si no pagué ya bastante. Me toca hacer penitencia para que quede vivo en el recuerdo y en la piel y en los rincones que no puedo repetir lo que fui. Que me avergüenzo de las prisas y de los roles regalados y de la voz que nunca levanté y que se me pudre hoy en la garganta, y de la mano que tendí a destiempo, y de la debilidad que me vestí en los cafés, y de haberme dejado ganar por una voz como no hay otra, por unas palabras huecas pero jodidamente hermosas.

Quién me hubiera dicho cuando entraste que nuestro último encuentro lo harían los intermediarios, y que nuestras últimas palabras ni siquiera las diría yo.

Y a pesar de todo sigo con mi vida, y aunque no me creyera capaz puedo mirarla de frente, y ya no me siento sucia porque conseguí limpiarme, y ya no quiero pensar si te habrás limpiado tú, si realmente has sido consciente alguna vez de cuantísima mierda has llegado a llevar encima.


Y no hablo de la compartida.

Oraciones sintácticas

Superpuestas las figuras cuando cae la noche,
Yuxtapuestas cuando se hace el día,
o cuando el gemido ya se fue
y revolotea el cansancio de haber hecho la cosas,
y haberlas hecho bien.
Coordinadas tu esencia y la mía en una cama,
y en un bar,
y en una calle que está deseando vestirse de tus formas
y prenderse en ella tu recuerdo,
para hacerme daño cuando no estés,
para ponerme una sonrisa cuando me hagas falta.

lunes, 27 de octubre de 2008

Puntos cardinales

Voy a vomitar en el teclado que al Norte solo hay pinos deshojados a traición, que en el Sur se me quedaron los casquetes de las botellas vacías, que en el Este hay un espejo que refleja un Oeste donde el armario se quedó sin ropa. Y en el centro está este ser apático que hace tiempo que no sale a jugar porque las muñecas se le desconcharon, y los complementos se le fueron perdiendo por el camino y las barbies en realidad nunca le gustaron porque están siliconadas.

Ni Norte ni Sur ni Este ni Oeste me sirven ni los quiero, en el centro me quedo, y voy a escavar un túnel que me lleve a la antípoda exacta a ver si allí tengo hueco en los pulmones y deja de pesarme la cabeza.

Porque la opción B es que me saques a la calle....

Voy a hacer todas estas cosas...

Voy a construir un puente de mi casa a la tuya para cruzar de noche cuando no me mire nadie. Es cierto que no soy arquitecta, pero he conseguido recolectar linternas de colores para alumbrarme las alturas.
Voy a cargarme la mochila de taladros y clavijas para desatornillar tus ventanas y con ellas empapelarme la habitación, y así poder meterme dentro de tu cama sin permiso y con impunidad, a ser posible cuando estés dormido, y cuando estés durmiendo, para acurrucarme de la misma forma que estás acurrucado tú, y así poder creerme durante un rato que estamos durmiendo juntos.
Y voy a alquilar todas y cada una de las casas que den su fachada a tu fachada, para llenarlas de telescopios y prismáticos y así poder observarte hasta hartarme, si es que eso es posible, que lo dudo mucho.
Y voy a llenarme las habitaciones de comida en conserva para no salir mientras tu no salgas, y voy a comprarme un traje de camuflaje y zapatos sin tacón para seguirte cuando te vayas.
Y voy a pinchar la antena de la televisión por cable de tu casa, y todas y cada una de las emisoras de la radio, y voy a aparecer de cintura para arriba en todas ellas con traje de chaqueta y fondo de telediario para repetirte que te quiero y que te quiero y que te quiero, aunque no me conozcas, y aunque yo no te conozca, para que te vayas quedando con mi cara y con mi voz, y así las reconozcas cuando la veas y la oigas, y así me puedas tocar en el hombro y decirme “aquí estoy”, y yo te diga “te lo dije” porque al fin será verdad.
Y voy a comprarme unas gafas de sol para no guiñar los ojos cuando me mires a la cara, para no ponerme fea, y para que tu cara se refleje en los cristales y tenga tres pagando uno, y pienso echarle fijador a los cristales negros para llevarme el recuerdo de tus caras conmigo, y guardarlo en la funda apenas sin mirarlo para que no se estropee más.
Y voy a comprarme una caja de madera barnizada para guardar las cartas que te pienso escribir y que aún no quiero que leas, y voy a perfumarlas de colonia natural, para que no te enteres cuando las huelas, hasta que no me dé la gana de sacarlas y plantártelas en la cara, y decirte que están ahí para que sólo tú las leas, y que el remitente lo tienes enfrente adornado con lazos de colores y envuelto en papel celofán, esperando que lo abras, esperando que te lo quedes porque de la tienda se escapó.
Y voy a fingir, y a sentir realmente, que tú eres el centro de mi vida, y que todo parte de ti, y hasta ti llega, y que contigo lo es todo y nada quiero si no es así.
Y voy a decidir que ya tengo decido que me apetece que estés conmigo.


Porque hoy me apetece sentir que siento algo...

domingo, 26 de octubre de 2008

A mi muy querido Raya...

Yo quise arrancarme la piel a trozos para que nadie viera que tenía escrito SEÑORA en la cara. Yo empecé a envidiar los cuerpos de apertura fácil y reposo tardío, los estertores orgiásticos que siempre me parecieron fuera de contexto y poco dignos de merecer un lugar por encima de los ideales neoplatónicos que simpre me he vestido antes de salir de casa, e incluso dentro, pero que parecían ser lo último en modelos de obtener felicidad.
He empezado a fingir conductas que he ido anotando con dedicación infantil en una libreta que llevo encima a todas horas. Finjo que puedo cambiar y hacerme perfecta picoteando de todos sitos. Sólo hay que dejar llevar el cuerpo y fingir que la felicidad es ésa. Eso pensé después de que todo se me cayera encima una tarde tonta. Mi pequeño big ban.

Y entonces apareces de sorpresa, y antes de tener nombre y apellidos y localización exacta, dotas a la palabra SEÑORA de una dignidad, de una clase y de una belleza que ya no recordaba que tenía, si bien un día sí lo supe.
Y haces, consigues en tan poco tiempo, con tan pocas palabras, hacerme sentir tan bien.. A ti que no te conozco, tú que ni me conoces, que no podría catalogarte de amigo porque nada hemos compartido salvo horas que tachamos de tiradas a la basura, pero que me aportan seguridad en mí misma y ganas de ser más yo y menos otras...

Porque regalarme maravillas en forma de canción, en forma de plabras, es lo menos que has hecho, y mucho más de lo que los más de los míos pueden hacer.

Porque me pones trajes que me encantan, y consigues que me crea que realmente son de mi talla, y en el fondo me da miedo que todo sea mentira y me los arrebaten de golpe, ahora que me estaba acostumbrando. Pero no tiraré a la basura tus consejos, ni caeran en saco roto tus palabras. Prometo ir poco a poco pero con paso firme, y es gracias a ti, a ti que no te haces ni una idea aproximada de el papel que supones en mi transformación. Porque no te puedes dar cuenta.

Y gracias es la única palabra que se me ocurre, aunque se me quede corta ya incluso antes de salirme de la boca....

GRACIAS, Raya.....
Muchas gracias :)

Andrés Suarez. "No te quiero tanto"

"(...)
Qué hacemos de los dos ahora
que ya me quiero un poco..
(...)"

No te quiero tanto....

Nada a lo grande

No haremos nada a lo grande porque no hace falta.
Porque desde mí hasta ti, pasando por todo lo que nos rodea,
está iluminado por los colores del infinito,
y todo tú y toda yo estamos disfrazados de la promesa de un mañana,
y de ti y de mí y de todo lo que es ajeno a nosotros depende
que nuestro sino sea lo que debe ser,
o se quede en el camino perdido y abandonado,
lloroso y derrotado.

No haremos nada a lo grande,
porque todo lo que tocas ya es enorme,
porque todo lo que miro se agiganta.

No haremos nada a lo grande porque no hace falta.
Porque con estar nos basta...

Te echo de menos...

Mejor será que tenga el buen tino de poner una canción lenta que amanse las fieras, que me relaje y me calme, pues ciertamete este maldito ordendor me está poniendo enferma. Tantas horas frente a él, sin contar ya el hecho de que se apague por momentos, y que la amenaza de perder lo que hago a cada instante me tenga el alma en un puño, y el cerebro al borde del colpaso, de una rotura nada sexy, sin duda alguna.

Mejor será que me ponga el pijama y me sepulte bajo las sábanas, para así poder evitar pensar en qué lugares me gustaría estar ahora mismo, en torno a qué brazos, rodeada de qué paisajes. Se me sale la vida por la boca ahora mismo, no hay cuerdas que me aten al sofá, ni hay clavos que impidan que el suelo se me despegue y se me caiga hacia abajo, no hay grúa que consiga levantar los millones de trozos de hierro que se me están cayendo en la cabeza , y no dejan rasguños que tú puedas ver, pero pesan como mercurio líquido. Ya no aguanto este aire viciado. Y no quiero llamar a nadie, no quiero aguantar a nadie. Aún así algún afortunado recibirá hoy un mensaje, el que mejor se porte.
Porque me da la gana.

Y esque hoy no quiero un revolcón con nadie, ni siquiera cariñoso. Ni quiero un cine. Ni salir a quemar las naves. Hoy sólo quiero que me entiendas. Que me sueltes el tapón y se salga este aire que me va a hacer explotar de un momento a otro. Quiero que me recuerdes que no estoy sola, que un café contigo lo es todo, y todo palidece si tu no estás aquí para debatirlo conmigo. Necesito que me guíes, necesito que me cojas de la mano, o que te quedes atrás viéndome andar a mí, aunque me pegue de bruces contra la pared. No importa. Luego lo comentaremos, lo prometo.
Ahora que ya bebo cerveza, que podríamos emborracharnos como cubas sin tener que quitarnos la ropa porque estamos a otro nivel, siento que me cuesta respirar de lo mucho que te echo de menos, sinvergüenza.

Porque te quiero mucho, patillas...
Porque eres mi mejor amigo.

viernes, 24 de octubre de 2008

Vete...

Prometo echar de menos los momentos buenos. Prometo recordarte con cariño.

Pero quiero que te vayas. Ya no aguanto más estar contigo... Ya no puedo ser más sin callarme, y sabes lo mucho que me cuesta hablar. Ya me cansé de aguantarte todo. Realmente no puedo mirarte con objetividad....

Y si tú no te vas por tu propia cuenta, tendré que escaparme yo por la puerta de atrás, como los cobardes, como lo que soy...

Pero no me queda otra.
Ya no te soporto...

Terapia II: De choque...

Me niego a gastar un minuto más en pensar las consecuencias derivadas de mis actos. No me dio la gana de pensar qué pasaría mañana cuando entraste ayer. Sólo me importa el imperativo de esos rizos tuyos en esa hora tonta. Me da igual si me llamas, si no, si quieres repetir, si dejas de hablarme, si te me enamoras. Todo me resbala como si estuviera untada en vaselina... Y me encanta esta sensación. Los palos hace tiempo que han dejado de dolerme. El amor propio me crece como espuma por momentos, y comprendo que ninguno de vosotros merece más de lo que yo quiera darle, porque siempre hay uno de repuesto. Y la diferencia siempre es mínima.
Me curo de mis sueños a base de destrozarlos, me vuelvo fuerte derribando aquello que defendí, para poder volver a construirlo de manera más real, más sobria y más madura, sólo cuando sea necesario.

Así que no lloréis por mí, que yo ya no pienso volver a hacerlo...

miércoles, 22 de octubre de 2008

Terapia I: Imágenes...

Cuando esté desganada y harta de la vida y el día me pese y la noche ya ni me apetezca, limítate a abrazarme, a estrujarme con los ojos cerrados, a ponerme esa sonrisa pánfila en la boca que se me queda pegada al menos durante quince segundos, agarrada con pinzas a las comisuras. Y arrúllame como a los niños, y ronronéame como a los gatos, y tócame como los hombres, y cállate como los mudos, y háblame como las cotorras , y escúchame como las paredes...

Sé que tú, sin proponértelo, eres capaz de eso y mucho, mucho más.

Te basta con estar...

martes, 21 de octubre de 2008

Maldita seas, estúpida víbora...

No sabes el tiempo que llevo preparándome para el momento en que me pidas ayuda poder negártela, para demostrarte que realmente te desprecio, que me repugnas, que no soporto que te me pongas cerca y me hables con esa voz repipi que se me clava entre ojo y ojo y me perfora las entrañas. No te soporto, y por fin me podré vengar. Te tengo a mi merced. Me necesitas. Vienes mendigando y me mendigas. Ahora es el momento. Ahora por fin podré decirte NO.

Pero no puedo.
No puedo.
Te veo acercarte y no puedo negarte lo que me pides. No me cuesta nada echarte un cable, explicarte lo que no sabes y yo manejo de sobra. Con qué estúpida jutificación puedo convencerme a mí misma de que estoy siendo justa, de que realmente tengo razones suficientes para dejarte tirada. Sí, Te odio. Pero eso no me basta. Yo no soy así. Yo no puedo verte muriendo, no puedo verte desangrada y mirar con sonrisas. No me queda otra que ser como soy y aceptar que los NO no van conmigo.

Así que estás de suerte, querida. Todo te va de vicio, como siempre. Hasta en esto tienes más suerte de la que te toca.

Pero al menos siento que no pierdo en esta ocasión.
Porque hay veces que un NO mancha más que ayuda.
Y espero que ésta sea una de ellas...

lunes, 20 de octubre de 2008

Muñeco de barro

Pienso construir un muñeco de barro a tamaño natural. Lo colorearé del círculo cromático y solparé como si pudiera darle vida, como si fuera Dios.
Y le sentaré a la mesa para que coma a mi lado, como si de verdad tragara. Y le coseré ropa y le vestiré, como si de verdad él sintiera que la lleva. Y le hablaré como si me escuchara, como si me entendiera. Y le besaré hasta llenarme de tierra la boca, hasta mancharme toda de las formas perfectas que yo esculpí.
Y me ducharé con él, abrazada a él, como si nos quisiéramos todo y más, como si la ducha fuera lluvia... hasta que el agua le deshaga y se vaya por el desagüe, y ya sólo quede tierra a mi alrededor...

Resurrección...

Soy tan variable como una veleta en plena racha de viento agresivo, en pleno ataque de locura transitoria que parece ser crónica, definitiva. Pero una vez al mes tengo clarividencias inusuales y todo cobra sentido de golpe, y todo es tan jodidamente sencillo que no puedo sino reírme por lo mucho que me complico la existencia el resto de los días en que no puedo ver así...

Y la clarividencia que toca en este fascículo de doce meses doce causas no es otra que, como bien dice mi amigo Raya, ¡QUIEN NO TE QUIERA QUE SE MUERA!.
Porque ya me encargo de rellenar los huecos con todas las cosas que hago mal, con todo lo que me hace daño de mí misma, lo mucho que quiero cambiarlo todo. Pero no me cambio por ninguno. Realmente no me cuesta estar conmigo, convivir conmigo. De ser de otra forma probablemente se me haría irrespirable. Y eso e sya decir mucho, viniendo de mí..
Y si tú no me ves, si tú no me sabes leer, entonces es que no hablamos la misma lengua, no vivimos de las mismas cosas, no vamos hacia el mismo sitio, y por lo tanto cuanto antes te apartes antes me harás un favor.

Porque hasta ahora todos vosotros habéis jugado con ventaja. Os habéis nutrido y aprovechado de que estoy perdida en el medio de la nada, de que siento que mendigar es lo menos que puedo hacer si el premio es un estar conmigo, en cualquiera de sus acepciones, en cualquiera de los ámbitos. Y es que aún no sé sacar hacia fuera lo que tengo dentro. Pero llegará el día en que entenderé, las clarividencias pasarán de ser eventuales a convertirse en estado natural, y entonces os daréis cuenta de lo que siempre fui y nunca visteis, porque entonces no lo vi ni yo. Y por fin seré una mujer, con todas las letras y consecuencias. Una mujer como siempre he soñado. Me saldrá solo, lo sé. Es el camino que me he trazado, sin yo saberlo. Y no hay otra. No puede ser de otra forma...

Así que ya podéis empezar a prepararos, a desenfundar gafas de sol, que el brillo que pienso depender corre riesgo de cegar a más de uno, y que así sea...


(Y gracias a los que de un modo u otro me intentáis meter en vena estas palabras con infinita paciencia, no sabéis en qué medida contribuís a hacer que esto sea cada día menos mentira...
David-camarada, sin palabras para ti, que has hecho tanto...
Rayaaaaa... apenas conocido, pero siempre ayudándome a dejar de ser idiota..
Jesús, entendiéndome, que es más de lo que nunca creí que pudiera tener con alguien..
Y a todos los que me quieren y hacen que me sienta especial. Poner nombres es lo menos que puedo hacer por vosotros. Pero no quiero correr el riesgo de dejarme a nadie en el tintero... Algún día.Gracias, gracias, gracias...)

domingo, 19 de octubre de 2008

Raúl

Justo cuando el camión de la basura estaba ya cogiendo el contenedor abarrotado de historias que murieron antes de empezar, (el rojo creo que es, o el negro, no lo recuerdo bien..), el contenedor de historias como tú, cruzo la puerta del bar donde jamás te hubiera esperado. Y allí te encuentro. Y allí estás ,como siempre, llenándolo todo con ese aura que quizá yo sólo vea. Pero que me ciega. Después de ti ya no hay otros. Nunca. Te me clavas en la retina como una transfusión, te me agarras adentro y te desparramas como un tumor. Y me encanta. Me encantas de tal forma que aunque no te tenga no puedo sino sonreir. Sólo con verte ya estoy ardiendo. Infinitamente desgraciada. Pero ardiendo...

Y precisamente porque me gustas a rabiar no me queda otra que mirarte con frialdad, que erguir el pecho y clavar mis ojos en tus ojos, como si no me quemaras, como si no me dejara fuera de combate tu manera de fumar, tu forma de mover los labios. Labios que ayer servían para más cosas. Labios que hoy sólo sirven para rubricar barreras. Barreras que pusiste hace unos días, y que yo acepto con fingida dignidad, como si no me importaras nada. Como si no hubiera vuelto a pensar en ti. Como si no te recordara en absoluto...

Y en este estúpido teatro me obligas a tener el cuello recto, me obligas a girar los ojos 180 grados, sin que lo notes, para que no me mires mirar, para que veas que esta yo no te necesita, ni te quiere. Aunque no te deje de observar. Aunque no le dejes de doler...
Y tú no necesitas fingir,o finges porque es lo que toca. Cómo saberlo. Para qué saberlo, si ya no eres...

Así que ahora que la luna cedió su turno al día, y estoy más relajada porque tu cuerpo no me tienta, me pongo el chandal de estar por casa, para salir a la acera de enfrente y depositarte de nuevo en el contenedor, de donde nunca debiste haber salido.