Es difícil decir lo que quiero decir
es penoso negar lo que quiero negar

mejor no lo digo
mejor no lo niego.

Mario Benedetti. "EL PUSILÁNIME",
de "El olvido está lleno de memoria".

lunes, 14 de abril de 2014

"Soy el capitán de mi barco", y sin embargo...

Sigo la deriva de las cosas, aún no disparo el arma y más bien me agacho y escucho, a ver por dónde vienen las balas, por qué flanco me disparas, a dónde nos lleva todo esto.
Podría haber cantado alto al fuego mucho antes, desde el primer fogueo, el primer aviso, ese último temblor. Pero acaso es miedo de lo que no he vivido, tal vez sea un paladar más agrio, más amargo, más maduro. Quizá el dulce, el algodón, correspondan ya a otra época, a ese viejo par de muelas con las que ya no tiene sentido masticar una vida boca arriba. Podría pedir un alto al fuego y volver corriendo a lo que ya conozco, al sueño de algo más que este frío.
Pero sé que éste, éste de aquí y de ahora, éste es real. Nada sino este humor helado es lo que puede acariciarme, protegerme, rodearme; escucharme y seguir, estoico, arrancando de cuajo y uno a uno los segundos, tal vez los años.
Es cierto, no disparo. Lo cierto es que no disparo, viéndolas venir. Viendo que tal vez algún día habrán de dispararme, no lo dudo. Existe la posibilidad.

Pero no disparo,

 y eso debe de significar un algo.

Suena: Hear the noise that moves so soft and low, de James Vincent Mc Morrow