Es difícil decir lo que quiero decir
es penoso negar lo que quiero negar

mejor no lo digo
mejor no lo niego.

Mario Benedetti. "EL PUSILÁNIME",
de "El olvido está lleno de memoria".

sábado, 7 de noviembre de 2009

La amapola tiene rojo sangre

Cada 11 de noviembre, a las 11 de la mañana, se conmemora el Día del Recuerdo en muchos de los países de la Comon Wealth, especialmente en Inglaterra, Estados Unidos y Canadá. Y es que el 11 de noviembre de 1918, a las 11 de la mañana se firmó el Armisticio que significó el fin de la Primera Guerra Mundial.

Este Día para el Recuerdo fue idea del Rey Jorge V, y la tradición exige en estos países que se respeten entre uno y dos minutos de silencio en memoria de los caídos en la Primera y Segunda Guerra Mundial. En algunas ciudades llegan incluso más lejos, como Londres, por ejemplo, donde lanzan miles de amapolas de papel en las calles.

¿Y por qué amapolas?

La amapola roja es el símbolo con el que la Common Wealth recuerda a los miles de mujeres y hombres que perdieron sus vidas luchando por la libertad y la democracia en las dos guerras mundiales, en la guerra de Corea y en misiones de paz mundial. Durante las guerras napoleónicas, un escritor encontró una relación entre la amapola y los muertos en combate. Este escritor se dio cuenta que campos que eran estériles antes de una batalla (antes de la Primera Guerra Mundial, pocas amapolas cubrían los campos del Artois y Flandes)., parecían explotar llenándose de amapolas escarlatas después que los combates terminaban.
Cien años más tarde del descubrimiento de este escritor, durante los terribles bombardeos que se sucedieron en la Primera guerra Mundial, los terrenos gredosos (arenosos de color blanco-azulado) típicos de la zona, al ser removidos y mezclarse con la carbonilla producida por las deflagraciones favorecieron la aparición de multitud de amapolas . Entonces, un médico canadiense, el Teniente Coronel John McRae escribió el poema de guerra más famoso de todos los tiempos, "En los Campos de Flanders" (In Flanders Fields), donde describió esta relación entre la amapola y la guerra.
De esa manera, la amapola escarlata se convirtió prontamente en símbolo de los soldados muertos en combate.




Los Campos de Flandes. John McRae

In Flanders fields the poppies blow
Between the crosses, row on row,
That mark our place; and in the sky
The larks, still bravely singing, fly
Scarce heard amid the guns below.
We are the dead. Short days ago
We lived, felt dawn, saw sunset glow,
Loved, and were loved, and now we lie
In Flanders fields.
Take up our quarrel with the foe:
To you from failing hands we throw
The torch; be yours to hold it high.
If ye break faith with us who die
We shall not sleep, though poppies grow
In Flanders fields.
***
Las amapolas soplan en los campos de Flandes
entre las cruces, fila a fila
marcando nuestro espacio; y en el cielo
las golondrinas, aún cantando embravecidas, vuelan
sin oírse apenas, entre los cañones.
Somos los Muertos. Días antes
vivimos, sentimos el amanecer, vimos el brillo del ocaso,
amamos y fuimos amados, y ahora aquí yacemos
en los campos de Flandes.
Retomad la disputa que fue nuestra:
Estas débiles manos os entregan hoy
la antorcha, levantadla alto.
Si no seguís a los que morimos
no podremos dormir, aunque crezcan las amapolas
en los campos de Flandes.


(Fuente: Diversas páginas de Internet).


Y ésta es la historia.
Así que ya tenéis otra de las amapolaciones que voy descubriendo, y que me hacen cada día estar más orgullosa de haber escogido de forma totalmente intuitiva una flor tan especial, tan aparentemente común y vulgar, pues esto demuestra que a veces lo más frágil es lo más fuerte, lo más corriente lo más bello, y lo más invisible lo más importante.

Y recordad que el 11 de Noviembre está bien cerca, y las amapolas se alzarán para colonizar el mundo y volverlo amor, homenaje y agradecimiento.

2 comentarios:

Edu dijo...

Los soldados se dieron cuenta de que tras la batalla, ganaba siempre en el terreno la amapola. El 11 de Noviembre, desgraciadamente, fue la piedra, que supuso la II Guerra Mundial y el auge del fascismo, por sus condiciones cainitas a Alemania de rendicion. Pero bienvenida la paz, aunque sea de un momento breve. Quizas ella sea como las amapolas, de corta duracion, tal vez...
Un Abrazo

simplemente yo dijo...

Preciosa esta historia, gracias por haberla compartido con nosotros. Besos