Es difícil decir lo que quiero decir
es penoso negar lo que quiero negar

mejor no lo digo
mejor no lo niego.

Mario Benedetti. "EL PUSILÁNIME",
de "El olvido está lleno de memoria".

viernes, 26 de septiembre de 2008

Me provoca-s tanto...

Me provoca sólo ver tu nombre temblar en la pantalla.
Me provoca poner camino entre tus pestañas, muy hacia dentro, aunque sea un camino inventado, aunque yo lo diseñe y para mí sea, solamente.
Me provoca que aceptes verme, que en lugar de un café me ofrezcas un cine.
Me provoca que no me digas cuándo, que te hagas de rogar, que seas tú quien diga cuándo está preparado.
Me provoca que entres tan dentro de mí, desde tan afuera.
Me provocas.
Me provocas tanto, que no es posible que en persona vayas a cumplir las expectativas que con tanto cinismo me he creado.
Me provocas de tal forma, que sólo con recrear tu tipografía, tu gesto sexy en la pequeña ventana desde la que siempre me hablas, y a la que siempre me asomo, que hay partes de mi cuerpo que empiezan a pensarte, y a latirte, de un modo al que ya no estoy habituada.
Me provocas hasta tal extremo, que no sé cómo son tus manos pero cierro los ojos y las siento sobre mí. Que no sé cómo es tu voz y sin embargo me traspasa el oído, más veloz que la barrera del sonido, aún más lento de lo que pueda yo pedirte...


Me provocas tanto que no sé si quiero verte, que no sé si quiero que dejes de ser el que me he inventado para ti.
Por si por desgracia no vuelves a provocarme nunca más....

1 comentario:

LOOLA dijo...

No te fíes mucho: un tipo creído da besos de rana.

Yo te dejo el mío, que es un besote brujo! :D